miércoles, 1 de julio de 2009

Leoncio Domínguez Covarrubias

A continuación trascribimos los mensajes que el Dr. José Gilberto Garza Grimaldo; el Mtro Miguel Ángel Parra Bedrán, el Mtro. Isaías Alanís, el Mtro. Ramón Sosamontes H., el Mtro. Jesús Vargas Vargas y el Mtro. Martín Martínez Olvera, envían para recordar a Leoncio Domínguez Covarrubias, un destacado guerrerense:

Leoncio Domínguez Covarrubias: hombre de diálogo
José Gilberto Garza Grimaldo
.
La noticia sobre el fallecimiento de Leoncio Domínguez Covarrubias, circuló por todos los medios: De voz en voz, internet, celular, teléfono, periódico, radio, televisión, etc., etc. Sus amigos y conocidos, estábamos consternados, la tristeza nos embargó.
Sin lugar a dudas, Guerrero pierde a otro de sus grandes ciudadanos, y nosotros, a uno de nuestros amigos predilectos.
Desde mi llegada a Guerrero, Leoncio Domínguez Covarrubias, me brindó su amistad, la cual se fue fortaleciendo cada instante, gracias a esos detalles que él siempre tenía con sus amigos.
Hombre multifacético: profesor, investigador, político, analista, polemista, periodista, servidor público, conferencista, rockero, etc. Admirador de los Beatles y de toda la buena música.[1]
Como todo hombre, con errores y virtudes. Entre sus virtudes, la de hacer amigos y servir. Pero hay una que yo le admiraba: un hombre de diálogo.
Esta última virtud, la divido en dos aspectos: la primera, un ser humano que hasta por los poros le salían las palabras, conversador nato, polemista, analista del fenómeno político.
Como segundo aspecto, un ser con cultura democrática y apostándole siempre al diálogo y no a la violencia. Creador de espacios para el diálogo y el debate.
Me decía, uno pude servir a la sociedad y al Estado desde cualquier trinchera. Tenemos que impulsar el desarrollo del Estado, de nuestra universidad; fue un auténtico ciudadano-ciudadano.
Conductor de programas de Radio, como aquel clásico “Desde El café”, donde varias veces me entrevistó, y finalmente, me convenció que le ayudara en la coordinación del mismo, en el cual permanecimos por más de tres años.
Integrante activo del grupo Cuicalli, del observatorio ciudadano de seguridad pública, ex consejero de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, ex subsecretario de educación, asesor de varios gobernadores. Reitero, siempre sirviendo al Estado desde cualquier trinchera.
Se le inflamaba el corazón de orgullo cuando hablaba de sus hijas e hijo…. Los amaba profundamente.
Promotor y asistente asiduo de los eventos culturales y académicos, la última vez que nos vimos, fue en la presentación de la última obra del Dr. Tomás Bustamante Álvarez.
Analista del programa “Contextos”, en el cual compartimos varias mesas de a análisis junto a Jesús Vargas y Miguel Ángel Mercado.
Recuerdo su último e-mail de hace días: Mi Doctor, tu asunto ya lo resolví.
Como siempre: atento y jovial.
Leoncio Domínguez Covarrubias, deja una huella imborrable entre sus amigos, nos deja un legado de ser fiel a la democracia, del diálogo y la tolerancia, al Estado, a la Universidad, a la familia, a la amistad.
Una de sus hijas expresó ante tantas muestras de cariño: ¡Nunca creí que mi papá hubiera derramado tanto amor y amistad! ¡Gracias por estar acompañándolo y acompañándonos!
Hasta pronto amigo.
¡Huélum, huélum, gloria
A la cachi cachi porra
A la cachi cachi porra
Pim pom porra
Pim pom porra
Politécnico,
Politécnico
Gloria!
[1] En su velorio, se pronunciaron varios discursos alusivos a su brillante trayectoria. Sus amigos músicos, interpretaron las melodías de su predilección, y no podía faltar la música de 60´s y 70´s . Con todos había proyectos, sueños por cristalizar. La despedida de su cuerpo fue entre aplausos y el famoso grito del politécnico.
.
*********
.
LEONCIO DOMINGUEZ COVARRUBIAS, EL AMIGO
Miguel Ángel Parra Bedrán
.
Cuando las personas mueren se llevan algo muy especial y nos dejan los recuerdos, incluso los recuerdos que nos quedan parecen que son sacados de una novela o que son vivencias de otras personas. El misterio de la muerte es así, inexorable e irresoluto, nos deja sólo la memoria para mantener viva a la persona, aún cuando esto parezca un contrasentido. Cuando se trata de un amigo la noticia de su fallecimiento nos consterna, quizá no más cuando muere un familiar cercano, pero el sentimiento es parecido, eso es lo que siento con la desaparición física de mi amigo Leoncio Domínguez.
Conocí la infausta noticia a unas cuantas horas del trágico evento, mi hermana Blanca me habló por teléfono a la casa y rato después llegaron varios mensajes vía celular. No supe que hacer, encendí la computadora para ver si la prensa local decía algo pero al no encontrar noticias supuse que su muerte había sido en la madrugada, tal y como fue.
Los recuerdos que nos deben quedar de nuestro amigo Leoncio, deben ser alegres, pues una de sus grandes virtudes fue el saber ser amigo, yo no puedo tener queja de ello, siempre me trató con respeto y camaradería, con alegría y seriedad cuando el caso lo ameritaba. Políticamente puede ser que no fuésemos coincidentes, pero siempre fue respetuoso del derecho de escoger y de opinar de los demás. Una de las cosas que le admiré como persona fue el hecho de que aunque no estuviese de acuerdo con él siempre te daba razones para fundamentar su pensamiento, en este sentido debo decir que fue un hombre ordenado en el pensar y alejado de toda intolerancia.
Como compañeros en la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero, donde fungimos un buen rato como Consejeros Técnicos, Leoncio siempre daba las buenas razones de los asuntos que ahí se trataban, su pensamiento liberal lo conducía siempre a la justicia y el orden, en todos los casos que conocimos siempre el espíritu de reivindicación hacia los menos favorecidos fue su estilo de conducirse. Odiaba la discriminación de toda clase y nunca le escuche espetar en contra de los demás sin que hubiere una razón estrictamente justa para hacerlo, la moderación en su habla fue también una virtud que adquirió con la madurez y la inteligencia que lo destacaba.
La Universidad de Guerrero pierde a un buen elemento, dudo mucho que las autoridades de nuestra máxima casa de estudios le hagan un reconocimiento por tantos años de servicio y por haber sido un profesor cumplido que le dio a la comunidad universitaria lo mejor de sí. Hoy nuestra Universidad se olvida de sus hijos y evita reconocerlos, es una pena pero así es. Leoncio Domínguez caminó por la vida con gran interés sobre el futuro político del Estado de Guerrero y del país, siempre le interesaron los movimientos ciudadanos y creyó en las virtudes de la democracia, aún cuando sabía que estábamos lejos de abordar a ella.
Hace pocos días alguien me envió un coreo con algunos pensamientos de John Lennon de quien Leoncio era profundo admirador, recuerdo que uno de ellos más o menos decía así: “ Vivimos en una época donde para hacer el amor hay que esconderse, mientras que a la luz del día hacemos la guerra”. Leoncio bien pudo reivindicar este pensamiento y hacerlo suyo, de hecho lo hizo porque el amor fue el objetivo de su vida y la violencia su penar.
Su muerte prematura deja un vacío social que difícilmente podrá ser llenado; recordémoslo como era, jovial, con una sonrisa de oreja a oreja, comentando los problemas y dando soluciones, siempre con proyectos en mente y haciendo crítica constructiva. Descanse en paz nuestro amigo, que Dios lo tenga y lo cuide para siempre. A sus familiares resignación y el consuelo de que murió un hombre bueno.
Julio 1 de 2009
.
.
A Leoncio Domínguez
Isaías Alanís


1
Los ojos del cielo se cerraron de pronto
estrellas como hojas sellaron su luz
la única entrada libre de la vida es la muerte.
No hay de otra, así es y será.
Es el sendero que recorre la vida
sin renunciar a la cuota diaria del vivir.
No hay caminos a ningún cielo
ni semáforos operados por ángeles
dirigen el tráfico para evitar embotellamientos.
No hay autopistas de cuota a lejana ínsula de luz
no hay salida decretada por la fe
la vida es tránsito y la muerte fin.
Todo se ha consumado
un coro de nubes vacían odres de vino
en cúspides y sombra de sombras.
El alba me despertó con la noticia
que te has muerto simplemente
escuchando una canción de Carol King:
I feel the earth move under my feet
I feel the sky tumblingdown tumbling down
Y las estrellas te cerraron los ojos para siempre
el cielo de tu cielo se quedó sin luz
en medio de un silencio de voces y canciones
un tambor negro, corazón de piedra
marca el ritmo sin parar
golpea con saña a los heraldos
que depositan un coral de magma
en tu corazón de siete planetas
de nueve coordenadas
y de miles de hojas blancas como pétalos
o cartas o ciudades o guitarras,
y de pronto se detuvo para siempre
por haber amado tanto y tan a tiempo.
Un bosque de hembras como árboles
hace nido en el silencio de tus ramas
oxigena sin rumbo las cañadas
planea entre velámenes de barro
sin decir a dónde va tu cuerpo, tabernáculo
de venas y ligamentos y candados
que alguna vez habitó el amor,
hoy ceniza encendida donde mora
el ojo del cielo, el brillo de una estrella
la opacidad calcinada de la luz.
Nunca imaginé que tendría que escribir
esto que escribo a media mañana
en que mi mujer llora en silencio
y Emiliano no sabe nada
porque los planes de ir contigo
a comer a Mexico-Tenochtítlan
se borraron del mundo para siempre.
2
No hay mañana, siempre es hoy
no hay futuro, siempre es hoy
el mañana no existe y el futuro menos
es el hoy, el hoy del cielo
el que marca la ruta de la sombra
el hoy de vida, que es camino de salvación
el hoy de muerte, camino de la nada
el hoy instantáneo, el hoy de siempre
el hoy de hoy que no te volverá
a encontrar sembrando amigos,
enamorando selvas, compartiendo el pan,
su sabor a tragedia redimida
a esperanza compartida.
Este hoy quemante como Junio
en que veo tu cuerpo desnudo
sahumado con aromas de océano
cubierto por hebras de luz, por alas de barro
incendiado por dentro por caballos de ceniza
al que no volverás a verlo madrugar
con la noticia extraña de su propia muerte.
Es hoy Leoncio
no mañana, ya no existe,
el instante se ha transfigurado
en separación, hueco
ausencia de voz, de risa,
de lagrimas rotas antes de ser cauce
maremoto de semilla
polvo de agua diseminada por la tierra
para que florezca
y gire la rueda de la vida.
Una y otra vez
dar la vuelta
rotar sin mirar atrás
cambiar de camisa, de afeites
de lecho y cuerpo de mujer
de dieta para la ausencia
y sangre para la sequía.
Girar sin detener al movimiento
avanzar sin fijarse en lo pasado
ser fragilidad, solvencia antes del cardo
dolor antes de ser alfarería.
3
Camino de la sombra vamos
no hay mañana para ello
siempre es hoy
nunca mañana
que bueno que decidiste hacerlo así
tan de mañana
tan de sorpresa
tan sin avisar
tan sin un brindis
solo contigo y con los otros
con tus amores y tus hijos
con los que se quedan a llorar tu ausencia
tu risa
el trazo vertical de tu ternura
que mal amigo fuiste
no avisaste a tiempo
para sellar autopistas
poner estadio de sitio
a tierra y cielo
y abrirle con pinzas los ojos
a la primera estrella
para que no te fueras tan así
tan sin planearlo
tan rápidamente
tan sin despedirte de todos tus amores
la música, los libros
el arte de cultivar
y sembrar amigos.
Así termina esto de vivir
lo bueno es que lo hiciste a todo corazón
se te cansó de súbito
y te dejaste llevar por su interrogación
que gotea sobre el alba
bajo el ala de sombra
en la noche de ceniza.
Los que nos quedamos
a cosechar tu herencia
lo habremos de hacer con dignidad
y al menos yo
a cultivar amigos
como si la tierra fuera
una hortaliza donde hombres y mujeres
comparten la luz
el mar, el amor
un flujo de verdor helado
y esta condición de ser
flor de un día
en esta vida.
[1 de julio de 2009]
.
.
LEONCIO DOMINGUEZ COVARRUBIAS.
Ramón Sosamontes H.
.
“Apenas le dejamos dos minutos solo, y cuando volvimos, le encontramos dormido suavemente en su sillón, pero para siempre…Y puedo atreverme a decir que si pudo tener muchos adversarios, apenas tuvo un solo enemigo personal. Su nombre vivirá a través de los siglos, y con él su obra”. Federico Engels ante la tumba de Carlos Marx.
.
El tema que iba abordar era sobre la agenda para Guerrero, para el gobierno y los partidos políticos después de las elecciones de este domingo, pero me llegaron varios mensajes a mi celular de Ninel Salazar, Liduvina Gallardo, Magda Esparza, Alfredo Paco donde me informaban la infausta noticia de que Leoncio Domínguez había muerto a las tres de la mañana de un infarto.
De 56 años. Un comunista de siempre había dejado de existir. El referente obligado para la izquierda en Guerrero, el politécnico defensor de su Instituto Nacional , la conciencia histórica de los movimientos sociales y políticos progresistas, de la defensa de la Universidad Autónoma de Guerrero. La conciencia de muchos, de mí.
Un amigo culto y a la vez de la bohemia. Sencillo, incomprendido y desperdiciado por la izquierda, por la sociedad a la que le pudo haber dado mucho y no lo dejaron.
La muerte de un amigo, no solo por las coincidencias en la ideología, sino en la vida. No es fácil decirle adiós a quien siempre acudía para tener referentes, para hablar y criticar. Leoncio era indispensable para examinar que debería hacerse en lo inmediato, para que no se perdieran los logros democráticos, para hablar de la vida, del presente y pasado. La izquierda constructiva y no dogmatica.
En los Portales, la Covacha o el Citrus, donde con el buen café, con Carlos Reyes, otro comunista irredento, y en sus momentos Fernando Pineda, se hacia la charla constructiva, con uno de los que ayudaron a que el Partido Comunista Mexicano tuviera su registro, el que ahora goza el PRD.
Estaba queriendo organizar un gran homenaje a Othon Salazar Ramírez, quien apenas hace unos meses falleciera en Tlapa, allá fue Leoncio sin imaginar que un 2 de julio el iba a seguirlo, al igual que Ramón Villanueva quien apenas se adelantó hace unas semanas.
Cuando leí los mensajes y estando lejos físicamente de su velorio, de su cuerpo donde de seguro será homenajeado se `piensa en la vida', en este caso la muerte de un amigo, y nos hace reflexionar con vivencias sobre cómo estamos llevando nuestra existencia, que estamos haciendo para cuando llegue el momento de partir, que puede ser a largo plazo o como nuestro amigo Leoncio en cualquier momento.
Y cabe preguntarnos si hacemos realmente todo lo que podemos con cada segundo de nuestras vidas, la disfrutamos, vivimos en comunidad, somos solidarios, piadosos, le damos a nuestras familias calidad de presencia, es decir el poco o mucho tiempo que le dedicamos a los nuestros para que sean momentos de unión, amor, enseñanzas, y compartir lo bueno y lo no tan bueno.
Duele la noticia, más cuando apenas disfrutaba de su programa de televisión en SIGATV canal 25 de Chilpancingo. Voces ciudadanas.
Mucho que tenía que decir del proceso vivido en él y con gobierno de Zeferino Torreblanca, al que apoyo a pesar de que algunos lo increpaban por ello.
Que decir cuando aparece la muerte, hablar de las vivencias, de lo que recuerdo, de su vida, de su muerte. Quizás volver a recordar los días en que la muerte era lejana, cuando simplemente se veía un futuro y siempre con éxitos y la victoria, al fin y al cabo el “futuro es nuestro” tal como lo repetíamos en los setenta.
Quizá reproducir la letra de una canción que entonábamos en nuestras juventudes, la canción al Partido Comunista: “Puedo morir como nací sabedlo, puro, sencillo y optimista; de pie sobre la tierra como un árbol, en las filas del partido comunista”.
Físicamente no puedo estar con los tuyos, ante tu féretro, pero siempre estarás en mi agradecimiento, por tu amistad y la confianza que me diste.
[Publicado en El Sol de Acapulco, el 2 de julio de 2009]
.
.
Leoncio
Jesús Vargas Vargas
.
Yo también como muchos de ustedes tuve la fortuna de disfrutar la amistad de Leoncio, aunque haya sido en la última etapa de su vida.
Sin duda que su partida física deja un hueco no por su enorme humanidad sino por su insustituible e indispensable Don de amistad.
Yo ya no tendré con quien compartir ese sueño de una sociedad con una ciudadanía agresiva, radical, que ponga en predicamento al poder político, una ciudadanía a la que el poder político acuda a ella y le rinda cuentas peso por peso, acción por acción, una ciudadanía a la que verdaderamente obedezcan los gobernantes, una ciudadanía de la que no se burlen los gobernantes y políticos, una ciudadanía que tome el rumbo de la sociedad entera con el poder político del que es titular originaria. No, ya no tendré con quien seguir soñando con ese sueño frente a frente tomando una taza de café en el cien o en el vips.
Yo lo recuerdo en el 88 cuando andaba de revoltoso con el Frente Democrático Nacional y cuando se fundó el PRD en 1989, pero fue hasta el 2004 cuando lo busqué para compartirle mi interés por el movimiento ciudadano que se estaba gestando en Guerrero para hacer llegar a Zeferino Torreblanca a la gubernatura, ya en la campaña recorrimos juntos pueblos al lado del candidato.
Nos reuníamos para platicar sobre las cosas del estado, sobre el gobierno, el gobernador, el gabinete, los partidos, las organizaciones, los conflictos, la sociedad, la universidad, sobre todos esos temas que tiene que ver con la mejora de los asuntos públicos, a veces compartiendo entusiasmo por las expectativas a veces compartiendo frustración por la triste realidad.
Me decía “maestro” porque dizque yo le enseñaba muchas cosas, pero yo siempre le replicaba que de ninguna manera, que él era mi maestro, y sin dejarse rendir me reviraba que yo era su “guía” y en ese intercambio de halagos siempre terminaba ganándole y carcajeándonos diciéndole yo “usted es mi gurú”, a mi hija Valeria le caía bien que su papá lo tuviera como gurú, ahí va tu gurú papi me decía cuando lo veíamos pasar en su carro con su inseparable Rigo.
El era un convencido, y coincidíamos en eso, de que Chilpancingo, Guerrero, el país no va a poder mejorar si no cambiamos como ciudadanos, de que las cosas no va a poder cambiar nunca por lo que hagan los partidos y los gobernantes, coincidíamos que las cosas sólo pueden cambiar si cambiamos como ciudadanos, dejar de ser sólo ciudadanos individuales y empezar a ser ciudadanos públicos, dejar de ser ciudadanos subordinados y apáticos y empezar a ser ciudadanos participativos y exigentes con quienes les pagamos por que nos sirvan, dejar de ser ciudadanos clientela para empezara ser ciudadanos políticos, libres, practicantes de la democracia, en fin, era un convencido de que las cosas van a cambiar más con ciudadanía que con militancia. En fin, se fue.
Dejaste un hueco enorme Maestro, dejaste un hueco enorme Maestro.
.
El Mtro. Carlos Reyes Romero nos hace llegar una semblanza curricular del Mtro. Leoncio Domínguez Covarrubias:
.
LEONCIO DOMÍNGUEZ COVARRUBIAS
Fecha de nacimiento: 22 de Septiembre de 1952.
Profesión: Licenciado en economía [Egresado de la Escuela Superior de Economía
Instituto Politécnico Nacional (IPN), 1970-1975]
Cédula profesional: No. 705979.
Grado Académico: Maestro en investigación educativa [Egresado del Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Politécnico Nacional (IPN), (1982-1984)]
Reconocimientos: Premio Estatal de Economía Política Plácido García Reynoso, en el año 2002. Reconocimiento que otorga el Gobierno del Estado de Guerrero, el 27 de Octubre de cada año con motivo del aniversario de la erección del estado.
Desempeño profesional:
§ Funcionario de BANAMEX, (1970-1972).
§ Contralor en la Secretaría de Educación Pública (SEP), (1973-1975).
§ Profesor de Teoría Económica en la Escuela Superior del IPN, (1975).
§ Director de la Escuela Preparatoria No. 4 de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) en Taxco, Gro. (1976-1980).
§ Profesor (1976-1984) y Subdirector (1980-1982), de la Escuela Normal Superior de la Universidad Autónoma de Guerrero.
§ Director de la Unidad Académica de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Guerrero (1988-1990).
§ Asesor de la Dirección General de la Delegación Guerrero de la Secretaría de Educación Pública (SEP), 1984-1985).
§ Jefe de Educación Normal de la SEP en Guerrero (1985-1988).
§ Director de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa Raúl Isidro Burgos, (1986).
§ Asesor Académico del C. Rector de la Universidad Autónoma de Guerrero, (1990-1993).
§ Asesor del C. Secretario de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Guerrero, (200-2001).
§ Profesor Investigador de la Unidad Académica de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Guerrero, (1984-2005).
§ Subsecretario de Educación Básica de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), (2005 /2006).
§ Asesor del C. Gobernador del Estado de Guerrero (2006/2007).
§ Subcoordinador de la Coordinación de Enlace Político Institucional del Ejecutivo Estatal (2008/2009).
Otros estudios:
§ Seminario para Servidores Públicos de Mandos Medios y Superiores de la Secretaría de Educación Guerrero, organizado por la SEP en Taxco de Alarcón, Gro., (Febrero/1986).
§ Diplomado en Políticas e Instrumentos de Seguridad Pública en Guerrero, organizado por el Sistema Nacional de Seguridad Pública y el Gobierno del Estado de Guerrero, (noviembre/2000).
§ Seminario en Mercadotecnia y Comunicación Política, organizado por la Universidad Americana de Acapulco y el Instituto de Estudios Parlamentarios Eduardo Neri, (julio/1999).
§ Diplomado sobre Gobernabilidad en la Transición Democrática y los Derechos Humanos, organizado Por la CODEHUM, la UAG y el Consejo Estatal Electoral, (año 2001).
§ Curso sobre la Aplicación del Derecho Internacional de los Derechos Humanos en el Ámbito Interno, organizado por el Instituto Iberoamericano de Derechos Humanos, en Acapulco, Gro. (agosto/2003).
§ Diplomado sobre Sistema de Mejoramiento de los Procesos de Trabajo de la Secretaría de Educación Guerrero, evento organizado en Chilpancingo, (abril/2004).
Participación en eventos académicos:
§ Promotor y Organización del Simposio: “La Universidad que Guerrero Necesita”, Chilpancingo, Gro., 1989
§ Encuentro Internacional de Filósofos cubanos y mexicanos. La Habana, Cuba. (Junio 2000).
§ 4o. Taller Internacional Hacia Nuevos Paradigmas de Articulación de las Demandas Emancipatorias en América Latina, auspiciado por el Instituto de Filosofía de la Habana y la Benemérita UAP. (Cuba, Enero 2001).
§ 1er. Coloquio Estatal de Educación Holista, organizado por la Fundación Internacional para la Educación Holista, la Sección 14 del SNTE y la SEG. (Noviembre 2001).
§ I y II Encuentro Latinoamericano de Investigadores sobre Experiencias Innovadoras en Educación para la Democracia y Formación de Maestros, auspiciado por la UNESCO y la CODEHUM, en Acapulco, Gro. (Septiembre 2002 y Noviembre 2003).
§ VII Conferencia Mundial de la Asociación de Educadoras para la Paz, participando en la Mesa: Desarrollo Sustentable, Educación y Derechos Humanos, Un Camino para Cultivar la Paz. Organizado por la UNESCO, Academia Mexicana de Derechos Humanos, UNAM, Codehum, IPN y la Secretaría de Gobernación. (Acapulco, Guerrero., Julio 2004).
Actividades sociales relevantes:
§ Promotor y fundador de la Comunidad Politécnica, A. C. en Chilpancingo, Gro. (1989).
§ Secretario de Prensa y Difusión del Comité Directivo del Colegio de Economistas Guerrerenses, A. C. (1989-1991).
§ Miembro del Consejo: Premio Nacional Guerrero sobre Indigenismo. (1989).
§ Presidente de Asesores y Consultores de Guerrero, A. C. (1991-2005).
§ Coordinador de Estudios Especiales y Sectoriales del Comité Directivo Estatal del Colegio de Economistas Guerrerenses, A. C. (1992-1995).
§ Miembro del Consejo Editorial del H. Ayuntamiento de Chilpancingo. (1993-1996).
§ Consejero Técnico de la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero. (1990-2005).
§ Conductor del Programa de Radio “Desde el Café” (en “La Parroquia”), donde entrevistó a personajes de la vida política guerrerense, el cual estuvo al aire por más de tres años.
§ Miembro del Grupo Cuicalli, A. C. (2003/2009), espacio de expresión ciudadana.
§ Secretario del Patronato del Centro de Integración Juvenil de Chilpancingo, (2007/2009).
§ Presidente del Consejo Estatal de Egresados del I.P.N. en el Estado de Guerrero, (2007/2009).
§ Miembro activo de Amnistía Internacional. Sección México. (2008/2009).
§ Secretario Ejecutivo del Consejo de Vinculación Social del Instituto Tecnológico de Chilpancingo, (2008/2009).
§ Consejero del Observatorio Ciudadano de Seguridad Pública del Estado de Guerrero, (2008/2009).
§ Analista y Comentarista del Programa Radiofónico “Contacto Ciudadano” que conduce Don Carlos Inoriza, en Radiorama de Acapulco, (2009).
§ Analista y comentarista del Programa de Televisión “Voces Ciudadanas”, que se transmite en SIGATV del Canal 25 de Chilpancingo. (2009).
.
.
OLVIDO TEMPRANO
Martín Martínez Olvera
Lunes 6 de Julio de 2009
.
Quise que pasaran algunos días para retomar el tema del Maestro Leoncio Domínguez Covarrubias quien murió la madrugada de este pasado miércoles 1 de julio. Y fue para considerar qué pasa con la lealtad humana.
Lo he encontrado: la lealtad o el reconocimiento tiene un tinte, se da en vida, y se reafirma en la hora final cuando los seres humanos están dotados del don del desprendimiento y cuando del otro lado, del que murió, no cabe ya la posibilidad del retorno de la solidaridad, se acrecienta.
Por ello dejé que pasaran algunos días, porque viene a mí que el Maestro Leoncio tenía tres particularidades: ser un vínculo creíble entre actores políticos, ser solidario con sus amigos, amar a los Beatles y los movimientos sociales de los cuales él mismo surgió.
En el primero no podía concebirse aspectos de ampliación de participación ciudadana sin la figura de Leoncio, por ejemplo él es quien invita a la primera mujer a ser candidata de un partido y entra de lleno con ella, abriendo las puertas para ser atendida y escuchada, él mismo abre la discusión para que los movimientos sociales se revisen bajo diferentes ópticas, y en la reciente alternancia gubernamental, es él quien abre las puertas hacia personas y grupos representativos que podrían impulsar la transformación política en el 2005.
No deja de ser amigo de distintos políticos ni de distintos grupos y da la cara cuando el descontento hace presa de ciudadanos, coloca su oído, y no deja de buscar los rostros adustos, antes bien, sigue colocando ciudadanos en su deseo de ciudadanizar el poder.
A nuestro amigo Leoncio le tomó el último aliento rodeado de su fiel escudero Rigo, el amigo que permaneció cuando dejó de ocupar cargos, el que permaneció dando a su Jefe y amigo el último enlace con su gran número de amigos, la fatal noticia del desenlace.
La noticia nos conmocionó a todos, la solidaridad fue real, estaban ahí quienes refrendaban en ese último momento el agradecimiento a la propia solidaridad de algún momento, a los que nada importaba si no obtenían ya del buen Leoncio una ayuda, pues éste había actuado con desprendimiento, lo que agrandaba su propio círculo de amistades.
Fue un enlace creíble hasta el final, un operador serio con capacidad de vencer cualquier resistencia, pues si venía de él, su procedencia tenía credibilidad. Y así de esa manera de ser tenaz, llevó a las nuevas generaciones a no dejar de lado la lucha social, al estudio, investigación y reconocimiento de los movimientos y a entender a Los Beatles a partir de una filosofía de vida.
Ha partido Leoncio, será difícil sustituir su don de gente y su capacidad de trabajo, el dolor en el corazón que le arrancó finalmente la vida, tal vez haya sido por esa incapacidad en si mismo de ayudar a resolver a sus fraternos y leales amigos, que lo demostraron al gestionar recursos para su funeral, lo que sin promesa habría sentido necesario que recibieran.
Descansa en Paz Maestro Leoncio. Tu presencia será un referente fundamental y ese mérito, nadie te lo quita… y disculpa el olvido temprano que algunos tienen.
.

lunes, 27 de abril de 2009

Vicente Ramírez Sandoval, periodista ometepequense

Nos permitimos trascribir dos notas que aparecen en EL FARO DE LA COSTA CHICA, de Marquelia, Gro., con relación al fallecimiento del periodista ometepequense Vicente Ramírez Sandoval:

Último adiós al decano del periodismo en Costa Chica…
*Muere Don Vicente Ramírez Sandoval, a los 89 años de edad
*Durante su larga trayectoria, fundó dos periódicos en Ometepec y escribió dos libros, uno de ellos inédito hasta el momento
*Antes de su muerte, se fundó el Frente Independiente de Periodistas y Redactadores de la Costa Chica “Vicente Ramírez Sandoval. A.C”, como un homenaje en vida por su aportación al periodismo regional
.

MAGALI GUZMÁN

OMETEPEC, GRO.
Este martes 21 de abril, murió en la ciudad de Acapulco, a los 89 años de edad, el decano del periodismo en la Costa Chica, Vicente Ramírez Sandoval, fundador del semanario La Voz de Ometepec.
Su cuerpo fue trasladado a su tierra natal, Ometepec, y velado en su casa, ubicada en la calle 5 de Febrero, de la cabecera municipal.
La noticia de la muerte de Don Vicente Ramírez se extendió desde el martes por la noche. Familiares, amigos, periodistas y miembros de la clase política, se presentaron a la velación o enviaron sus condolencias a la viuda y a los hijos.
Hacia las 5:00 de la tarde del miércoles 22 de abril, terminado el periodo de la velación, el cuerpo de Don Vicente fue levantado para despedirlo de su hogar, tal y como se acostumbra en esta zona. El cortejo fúnebre se detuvo además frente a la vivienda de quien fue su segunda mujer, donde también fue despedido.
Los familiares dispusieron que se oficiara una misa de cuerpo presente en la capilla de la Cruz Grande, a las 6:00 de la tarde, antes de la ceremonia de la inhumación del cadáver. Durante la homilía, el párroco habló de Dios como fuente perenne de amor, y del fundamento de la celebración de la santa misa en el caso de muerte de algún fiel.
Dijo que la misa no se hace en honor al fallecido, ni para que reviva, sino para rogar a Dios para que recuerde su promesa de la vida eterna para aquellas almas que creen en Él. “Debemos orar por nuestros fieles difuntos”, dijo el párroco.
Finalmente, roció el féretro de agua bendita y dio por concluida la eucaristía. El cortejo fúnebre, abandonó la capilla de la Cruz Grande y enfiló hacia el panteón municipal, acompañado de la tradicional música de viento.
En el camposanto, uno de los hijos de Don Vicente habló a nombre de la familia Ramírez, y agradeció a amigos, familiares y vecinos que se solidarizaron con el luto que los congrega.
El presidente del Frente Independiente de Periodista y Redactadores de la Costa Chica “Vicente Ramírez Sandoval. A.C”, Misael Damián de la Cruz, también tomó la palabra para decir que “Don Vicente fue un periodista nato, que marcó la pauta para las nuevas generaciones, y que se distinguió por su apego a las causas sociales principalmente la de los pueblos indígenas.“Hoy se nos va a un mejor camino, donde algún día todos vamos a llegar; hoy le tocó a don Vicente, mañana seremos cualquier de nosotros. Nosotros queremos decir, como periodistas, ya que somos jóvenes en este trabajo, que vimos en don Vicente a un personaje que defendió y que difundió las necesidades y los problemas sociales que han prevalecido en esta región. Uno de los mejores periodistas, y por ello nuestro frente lleva su nombre. Nosotros, como periodista, estamos obligados a seguir el sendero que nos trazó don Vicente Ramírez Sandoval. Descanse en paz”.
Sus hijos le dieron su último adios, tocando el ataúd. Mientras el féretro descendía a la fosa, la concurrencia le brindó un prolongado aplauso.
Descanse en paz Don Vicente Ramírez.
Los asistentes
En el sepelio de Don Vicente estuvieron: Antonio Atenógenes Vazquez Rodríguez, ex subcoordinador de servicios educativos de la región; Pepín Torres del Cueto, quien ha sido candidato del PRD; ex regidores; el presidente del comité del PRI municipal, Antonio González Noyola; los ex presidentes municipales, Francisco Espinoza Hilario y Jaime López Jiménez; el ex secretario general del ayuntamiento, Francisco González López; los periodistas Francelia Jáuregui, Fernando Santamaría, María Guadalupe López; Rigoberto Nájera Martínez, Magaly Guzmán y Misael Damián, Benjamín Guzmán, entre otros.
El ex presidente Mario Navarrete Gutiérrez sólo mandó una corona con flores, igual que lo hizo el presidente municipal, Efrén Adame Montalván.
Su perfil
Sólo como parte de la intensa vida de Vicente Ramírez Sandoval podemos decir que nació en 1922, fue gestor de la CDI, cuando tenía el nombre de Coordinadora Indigenista (antes también Institituto Nacional Indigenista; llegó a dominar la lengua amuzga al cien por ciento y el latín; también hablaba poco el mixteco y algunas palabras en Tlapaneco.
En 1965 introdujo la primera imprenta en Ometepec, dos años después funda La Voz de Ometepec, primer periódico que empezó a circular en la región. En 1993 fue nombrado por el entonces presidente municipal Jaime López Jiménez, como Cronista de la ciudad de Ometepec. Años después, compuso un libro de poemas, un legado de las comunidades de la Costa Chica con palabras usuales de la zona; fue delegado de comunicación social del gobierno del estado en la región de Costa Chica.
Los asistentes al sepelio comentaban que Don Vicente Ramírez siempre desempeñó su trabajo periodístico con profesionalismo “por eso siempre fue pobre”, dijo una señora; es que en sus últimos años de vida, el periodista se le vio sobreviviendo en extrema pobreza sin que las autoridades lo apoyaran, y a pesar del servicio que brindó a la ciudadanía y al gobierno mismo durante mucho tiempo.
Entre su hijos sobreviven: Tranquilino, David, Juan, Erón, Cristina, Teresa y Benjamín.
.
Texto consultado el 27 de abril de 2009 en:
.
Una entrevista con Vicente Ramírez, periodista de antaño y hogaño…
.
*¿Tiene alguna recomendación o consejo a los periodistas? Sí, que su mensaje fuera positivo, que no procuren levantar cualquier cosa, cualquier basura, digamos, que se dice en la calle, sino que busquen la cultura, porque Ometepec necesita cultura
CORTESÍA
LA COSTA
El 17 de diciembre de 2003, Eduardo Añorve Zapata entrevistó en su domicilio al periodista Vicente Ramírez Sandoval para el semanario La Costa; con motivo del deceso de don Vicente, El Faro publica esa entrevista para ofrecer a sus lectores un momento en el que habla sobre su oficio, sobre su lugar natal, Ometepec, sobre su relación con el poder político y otros temas.
La entrevista
En su despacho me recibe don Vicente. Está “en mangas de camisa” (acudo a esta expresión impropia tal vez, pero que se ciñe más la sensación de intimidad que presencio), en medio de libros, objetos viejos, una máquina de escribir, un mapa del estado de Guerrero en relieve, fotografías, periódicos, papeles, algunas sillas.
Tiene 82 años, según dice. Se le atribuye haber iniciado el periodismo en Ometepec y en la Costa Chica. Habla con pausa, buscando entre la memoria sus recuerdos. Mira de frente y mueve las manos con parsimonia. Es respetuoso y atento. Afuera, sus familiares se preparan arreglando la casa para recibir a la Virgen. Los perros ladran. Cuando hablamos de su oficio, sonríe, junta las manos, entrecierra los ojos.
Eduardo Añorve Zapata: Don Vicente, ¿por qué el periodismo?
Vicente Ramírez Sandoval: Porque, mire, yo desde que estudiaba tenía el deseo de que en la Costa Chica, Ometepec en especial, tuviera un órgano informativo. Había habido, así, esporádicamente algunos compañeros, amigos que se dedicaron al periodismo que hicieron algo, pero no era satisfactorio. Buscaban solamente lo económico.
EA: ¿A usted no le interesaba lo económico?
VRS: Eran ellos los interesados en la cuestión económica y mi interés fue hacia la cultura. A mí no me importaba que me pagaran o no me pagaran. Era yo secretario municipal cuando comencé a hacer el periódico, un ensayo periodístico que hicimos primero. Luego creamos La Voz de Ometepec, allí trabajamos hasta principios de este año, y le paramos por algunos problemas que tuvimos, familiares, económicos también. Pero está parado, no se ha perdido.
EA: Está esperando…
VRS: Sí, está esperando. Pensamos que en los primeros meses del año que entra o a fin de este año vamos a reanudarlo.
EA: ¿Cómo ha sido todo lo que ha hecho en el periodismo?
VRS: Difícil, muy difícil, porque cuando yo comencé a editar el primer número no sabía la gente ni qué era, para qué servía el periódico. Sabían que había periodismo, pero no sabían nada. Comenzamos nosotros desde el suelo, utilizando todo lo que ganábamos, y el sueldo, para poder hacer los primeros números.
EA: ¿Cómo se mantenía usted?
VRS: Yo trabajaba de maestro, de secretario municipal, cargos, de esos cargos vivía.
EA: ¿Ha vivido del periodismo?
VRS: No, nomás me ha dejado sostenerlo, sí. Al principio tenía yo que pedir prestado, utilizar mi sueldo, ver a los amigos para que nos ayudaran a hacerlo, para pagarlo, pues.
EA: ¿Y lo ayudaban?
VRS: Sí, me ayudaban. Hay gente que tiene interés por la cultura y me ayudaban un poco. En cambio, había personas que me decían: “No, tu periódico no va a pegar aquí, mejor déjalo”. Y yo terco, que no y que no. Muchas veces tuve que poner mi sueldo para sacar el número.
EA: ¿Cuánto tiempo ha durado esa terquedad, don Vicente?
VRS: De 1967, más o menos, de ese año…
EA: Casi cuarenta años… ¿Y cómo se siente?
VRS: Satisfecho, porque logré meter el periodismo a la Costa Chica. Los primeros gobernadores me han ayudado, pero ya sobre la marcha; no lo crearon ellos, no tiene subsidio del gobierno sino solamente de nosotros mismos, porque la gente aquí me ha ayudado.
EA: ¿Cómo ha sido esa ayuda de los gobernantes?
VRS: Han sido personas que han estado en el gobierno, por el interés político.
EA: ¿A usted le interesa la política?
VRS: No.
EA: ¿Y al periódico?
VRS: ¡Cómo no! Ha trabajado con el gobierno, publicando, así, las actividades; cuando vinieron los dos gobernadores, el de Oaxaca y el de Guerrero, sacamos un número; casi todo el periódico era sobre el gobierno, y se los llevé. Me elogiaron, me dijeron que cómo en un pueblo tan… Ometepec era un pueblo pequeño, digamos, y no tenía mucha cultura. Cómo había logrado hacer el periódico. Yo tenía como ocho años ya con el periódico. No me dieron dinero, pero me prometieron ayudarme, incorporarme como delegado de comunicación social aquí en la Costa Chica. Y me nombraron, de hecho me nombraron. Y yo no le hice caso.
Yo dije: “Vengo a ver a los políticos, para ver qué nos van a decir”. Teníamos el interés de que los estados se comunicaran más, y eso le pedimos. Cuando se fue el señor gobernador, me agradeció porque habíamos estado pendientes de su gira, y posteriormente me llegó ya el nombramiento. Yo no sabía, yo no pedí nada, sino que ellos de voluntad vieron, los dos gobernadores, se pusieron, tal vez, de acuerdo.
EA: ¿Usted ha criticado a los políticos?
VRS: Sí, cuando hay motivo, sí los criticamos. Y no se me enojan. No se me enojan porque saben que yo estoy aquí y vivo los problemas, no voy así como que andar de gira o en alguna comisión, yo aquí estoy, vivo los problemas porque vivo la vida de mi pueblo. Me interesa mucho Ometepec, que suba, que se levante, que tenga cultura, que haya manera de vivir. Eso es lo que me ha interesado siempre en el periódico.
EA: ¿Y cómo sabe uno cuando hay motivos para criticar a los políticos?
VRS: Observándolos.
EA: Se estila mucho que el periodista va con el presidente municipal y le dice: “Presidente, aquí te saqué, dame”, y extiende la mano. Y si el presidente no le da, a criticarlo.
VRS: Sí, pues. No, nosotros siempre buscamos lo positivo de los gobernantes. Y sí nos ayudaron, no lo niego, voluntariamente, yo no he acostumbrado a pedirles propina o pago, sino que ellos voluntariamente.
Cuando estuvo de gobernador Rubén Figueroa, padre, el fallecido, comenzaba yo apenas a hacer el periódico y sentía el yugo de la pobreza, no podía publicarlo normalmente porque no había dinero, y me le arrimé, le dije: “Ayúdeme, quiero continuar con el periódico pero me falta dinero, me falta gente que me apoye”. Y me dijo: “No. Te apoyo si publicas la mayor parte del periódico que sean cosas del gobierno, y si no haces eso, no”. Era muy claro el señor gobernador. Y le dije: “No, no me comprometo, porque yo, mi criterio, mi propósito es dar a conocer lo bueno y lo malo. Si usted me hace alguna cosa mala aquí, lo voy a decir aunque usted se enoje”. Se rió y me dijo: “No me enojo. Di lo que quieras, yo nada más lo pongo en claro”.
EA: ¿Se han enojado con usted los políticos?
VRS: No
EA: ¿Ha tenido problemas?
VRS: Ninguno, con nadie.
EA: ¿Que le digan algo, que lo amenacen, que lo miren feo..?
VRS: …que me nieguen la ayuda. No, no ha sucedido eso, siempre he tenido mucha táctica para apretarlos. Nunca les tiro, les digo en el periódico: “Esto está mal, esto está mal”. Y luego me llaman. O me ven y me dicen: “Ya no sigas esa tónica del periódico”. Y les digo: “No la sigo si usted le para, pero si sigue haciéndolo, le sigo”. Y sí, llegamos a acuerdo.
EA: O sea, que le hacen caso…
VRS: Sí.
EA: Es importante lo que usted hace…
VRS: Sí. He logrado mucho para Ometepec. Cómo te diré, humildemente porque yo no tengo carrera o que me hayan dado algún nombramiento. Me dieron nombramiento, primero, en la comisión de salarios mínimos. Allí aprendí a conocer la Costa Chica, como era yo delegado de la comisión de salarios mínimos y tenía que recorrerla continuamente. Y me fui dando cuenta cómo era la Costa Chica. Yo como estudié en Chilapa, no conocía bien a Ometepec. Me fui chico para allá, y allá estudié, y cuando vine sólo conocía de vista, pero ya vivir, no.
EA: ¿Cómo ve a los periodistas de ahora?
VRS: Los apoyo moralmente porque sé lo que están sufriendo, lo que sufren, porque yo viví esa situación. Muchas veces iba a pedirle a algún amigo, a algún pariente o algún rico de aquí: “Ayúdame, porque me falta esto”, y me daban 50 pesos, 20 pesos.
EA: Hay algunos periódicos que salen frecuentemente, se toman las cosas con seriedad; otros salen de vez en cuando, son coyunturales…
VRS: Nada más para poder cobrar algo, pues. Tenemos al de Cruz Grande. Es un muchacho que vino aquí cuando comenzó y me dijo: “Quiero hacer un periódico”. Y le dije: “Yo te voy a ayudar en el aspecto técnico, te voy a decir cómo se hace”. Y me hizo caso; pero después se puso a cobrar y ya no me pareció. No, no se cobra. Digamos, no te vas a enriquecer con el periódico.
EA: A veces se usan los periódicos para chantajear…
VRS: Sí, y lo hacen. Ahora poco han venido periodistas. De Iguala, de Acapulco, de Chilpancingo, venían seguido, a sacar dinero nomás, a hacer un periódico o no hacerlo, a cobrar nada más.
EA: Pero, también, los políticos lo permitían y lo propiciaban, ¿no?
VRS: Pero ahora ya muy poco.
EA: ¿Hay algún político que le merezca respeto?
VRS: Sí, Cervantes Delgado, cuando ha estado de gobernante, muy serio, y comprendía las situaciones de cada quien, y ayudó al pueblo. A nosotros también. No me daba mucho dinero, pero cuando venía me regalaba algo. Era uno de los mejores gobernadores que hemos tenido.
Figueroa era muy enojón. Hablaba como cualquier plebeyo. Venía y hacía sus conferencias, se reunía la gente en el palacio y lo oían, pero él hablaba su lenguaje de ranchero, de…
EA: ¿Cómo [Vicente] Fox?
VRS: No, el lenguaje era bajo, decía disparates, mentaba la madre. Y también le daban sus golpecitos. Un día nos dijo en una reunión: “¿Por qué permitieron que la escuela mayor de Ometepec la haya ocupado la Universidad, donde están los médicos y enfermeras?”. Y le dijimos: “No. Ya le hemos dicho que la cambien, les damos otro local”. Estaba para acá, en otro lado. “Si quieren la pasamos para acá”. “No, dijo. Ahorita voy yo para allá”. Y se bajó, enojado. Y cuando regresó ya venía calmado. Dice: “No, no quiere esa gente”.
EA: ¿Lo convencieron?
VRS: Sí, lo convencieron. Las mujeres alumnas, los maestros, le cayeron. Y cuando regresó al palacio ya venía distinto.
EA: ¿Tiene alguna recomendación o consejo a los periodistas?
VRS: Sí, que su mensaje fuera positivo, que no procuren levantar cualquier cosa, cualquier basura, digamos, que se dice en la calle, sino que busquen la cultura, porque Ometepec necesita cultura. Tenemos escuelas de mucho nivel, pero no tienen cultura, hablan un lenguaje muy bajo. Eso lo digo yo en privado, si lo digo en el periódico se molestan.
EA: ¿Qué le molesta a la gente, de lo que usted dice en el periódico?
VRS: Que se diga lo malo que hacen.
EA: ¿Tiene enemigos?
VRS: No. Al contrario, el periódico La voz de Ometepec hizo adeptos. No se leía el periódico. Aquí comenzó a llegar El Trópico, un periódico de Acapulco, y yo era el corresponsal. Y me decían: “Este periódico no sirve”, y lo tiraban. Pero no, ya después comenzamos a meter cosas de aquí; Ometepec tiene mucha cultura, tiene tradiciones que a la gente le gustan. Así comenzó la lectura del periódico La Voz. Ahora me están reclamando que por qué lo paré, y lo paré por una pieza de la máquina, que se dañó, y no la puedo conseguir en México.
Nosotros estamos luchando para darle a la ciudad, a Ometepec, un medio de cultura, de educación, y a la vez, donde expresen los sentimientos, sus quejas; lo que no les parezca que lo expresen, lo publicamos. Hemos logrado corregir algunos errorcillos de los ayuntamientos, se los decimos en el periódico y, entonces, los presidentes cuando leen el periódico no me llaman, sino que me mandan un oficio y piden que se aclare, y lo hacemos, sin molestar a los lectores. Nosotros estamos por el mejoramiento de Ometepec; yo no valgo nada, el pueblo sí vale y tiene mucha cultura, nuestros antepasados fueron cultos, pero ahora no lo somos mucho.
.
Texto consultado el 27 de abril de 2009 en:

domingo, 15 de marzo de 2009

Acerca de Manuel Ruiz Carranco

En el periódico Diario 21 de Iguala, Gro, del 15 de marzo de 2009 aparece la siguiente entrevista, misma que trascribimos íntegramente:
.
La entrevista del domingo
Manuel Ruiz Carranco
Catedrático, músico, arreglista y compositor
Por Edmundo Santana C.
.
IGUALA, GRO., marzo 15.- Fue un maestro fundador del Centro Regional de Educación Normal (CREN) de esta ciudad, con un talento especial para la música, herencia de su padre ya fallecido. Jubilado del magisterio, encausó su vida a la difusión y preservación del folklor mexicano en varios países del mundo. Sigue vigente en esta tarea artística y nos cuenta parte de su vida.
-Profesro Manuel ¿Cómo estás estimado amigo?
-Bien, ¿cómo te va? Has sido un gran amigo desde hace muchos años, fuiste uno de los locutores fundadores de la XEIG.
-Si desde 1960. En 1956 inicié en la KF y en 1960 en la IG, año en que se inauguró. Pero vamos a hablar del Profr. Manuel Ruíz Carranco.
-Nací en Tepecoacuilco, en la casa que está a un costado de la Iglesia, el 25 de marzo de 1930. Mis padres el Profr. Manuel Ruíz Rodríguez y la Sra. Paula Carranco Cardoso.
-A tu papá se le recuerda con cariño sobre todo en la normal de Iguala (CREN) Lo recuerdo con su banda de música que ahí formó con los normalistas y la combinaba con la banda de guerra, era una novedad en aquellos años escuchar y ver en los desfiles cívicos esa enorme banda mezclada de trombones, saxofones, tubas, clarinetes, tambora, platillos, trompetas, cornetas y tambores ejecutando las marchas que tu papá les enseñaba a los alumnos del CREN y que jamás se ha vuelto a ver algo igual en Iguala, era todo un espectáculo musical.
-Bueno, mi padre nació por el año de 1903 el 28 de marzo. A los 16 años ya tenía la facilidad, porque fue autodidacta, para tocar la flautita, luego fue el violín y como a los 18 años se hizo líder de la orquestita de señores adultos de Tepecoacuilco, entre ellos un señor Abarca, otro Marcos Camacho quien tocaba el contrabajo, Don Aurelio Ocampo tocaba la flauta, mi padre con el violín y ese grupo cubría todos los eventos religiosos, sociales, cívicos, jaripeos y estaba en misas, en los sepelios, en fin era polifasética. En 1930 más o menos llegó el internado indígena de San Gabrielito, en donde le dieron una plaza, ahí se inició como maestro de música y empezó a organizar grupos musicales en las comunidades aledañas: Tepecoacuilco, la Mohonera, Tierra Colorada, Tepaxtitlán, Pololcingo, Palapa, Zacacoyuca y en 1960 entró al Centro Regional de Enseñanza Normal en donde yo fui uno de sus alumnos.
-¿Era lírico?
-Mi padre fue autodidacta, pero sabía instrumentar, sabía escribir al dictado, sabía leer y enseñar el solfeo. Uno de sus más destacados alumnos, que incluso fue director artístico del ballet folklórico de Amalia Hernández, fue Zacarías Segura Salinas egresado de San Gabrielito, nacido en Chilacachapa, indígena puro, llegó a destacar tanto que fue al Conservatorio Nacional y con Amalia, recorrió gran parte del mundo.
Creo que yo heredé las facultades de mi padre y tuve la oportunidad de formar una orquesta que se consideró la mejor del estado de Guerrero.
Mi papá también tuvo como alumno a un clarinetista que con el tiempo llegó a ser parte de la Sinfónica Nacional.
-Hablemos de tí. ¿En dónde estudiaste desde la primaria hasta llegar al CREN?
-Mi primaria la cursé en la Escuela Primaria “Valerio Trajano” de Tepecoacuilco. La secundaria en Cuernavaca y mi preparatoria en lo que es ahora la Universidad Autónoma de Morelos. Intenté estudiar una carrera universitaria en la Facultad de Medicina pero desafortunadamente no fue posible y por la necesidad de trabajar regresé a mi tierra a trabajar como maestro en San Gabrielito, posteriormente trabajé en la secundaria de Tepecoacuilco, después fui director de la Secundaria “José Agustín Ramírez Altamirano” de Buenavista de Cuéllar. Tuve la satisfacción de ser maestro fundador del CREN de Iguala. Llegué a la UAG como director de la Escuela Normal Superior, jefe del Departamento Técnico, di clases en la Escuela de Pedagogía.
Mi carrera de Profr. ha sido satisfactoria porque tuve la oportunidad de recibir el reconocimiento presidencial y la medalla “Ignacio Manuel Altamirano”.
-Platícame de tus experiencias como docente.
-Llegué a ser profesor investigador de Enseñanza Normal con Categoría “B”. creo que me hice maestro en el CREN de Iguala, un bellísimo centro en donde estuve de 1960 a 1964 y posteriormente en 1970–1971, ahí tuve una gran enseñanza. Estudié para ser maestro de español y en el CREN me designaron clases en Didáctica General, Ciencia de la Educación, Técnica en la Enseñanza y dicen que si quieres aprender, enseña. Así aprendí a ser maestro, pero creo que en ese tiempo había una mística extraordinaria, pues todos los maestros que en el CREN se formaron, siguen recordando a ese CREN maravilloso. Guardo en mi casa un diploma con la imagen del CREN y con el nombre de cada uno de los alumnos de un grupo que para mi son una gran presea pues siento que es un reconocimiento muy especial. No olvido también a Ayotzinapa en donde estuve 3 meses como director.
-Dicen que el CREN de ahora ya no es el de ayer. ¿Tú que opinas?
-Bueno es que ayer fueron distintas circunstancias sociales, económicas, políticas, etc. En aquel tiempo nosotros vinimos a cubrir una etapa del Plan de Once años que el presidente López Mateos creó por conducto de Don Jaime Torres Bodet, un excelente secretario de Educación Pública y nos dieron los recursos a 2 centros gemelos: ciudad Guzmán, Jalisco e Iguala, Guerrero. Recibimos el apoyo pedagógico, para materiales, las becas, trabajadoras sociales y sobre todo plazas para todos los egresados no importando cuántos eran. En la actualidad, ya no hay plazas para todos, la beca ya no les alcanza, el apoyo presupuestal ya no es el mismo, en fin son otras circunstancias que repercute en los alumnos y que hace que ya no se sientan a gusto. Tú conociste al CREN de 1960 y posteriormente fuiste maestro de ahí y estarás de acuerdo en lo que digo. Las cosas han cambiado.
-¿Dónde termina tu carrera de docente?
-No ha terminado, porque manejo la música y soy maestro, tengo grupos de música. La docencia oficial termina en 1991 cuando me jubilo, ahora me dedico a esta parte del arte. Además he tenido participación política: fui líder de la Sección XIV en la cartera de Organización, tuve la oportunidad de ser secretario de Organización del PRI a nivel estatal y diputado local de la XLV Legislatura por Taxco.
-¿Y la orquesta Ritmo Rojo?
-Eran los tiempos de las grandes bandas de música, todavía no existían esos grandes equipos de muchos micrófonos, de bases y grandes bocinas. Tocábamos con 5 saxofones, 4 trompetas, 3 trombones, es decir aquello era una banda, tocábamos música estándar, arreglos míos, en fin, fue la mejor orquesta de Guerrero. Hubo más orquestas en Iguala: la Darling, la Bohemia, la de los chinos en Acapulco, pero la Ritmo Rojo era la mejor. Alternamos con las mejores Orquestas de México en los bailes de la Plata, en los bailes de los Rotarios de Iguala, Club de Leones, Fiesta Guerrerense en México, en el jardín Cerveza Corona y muchos más. Para mi Taxco, Iguala y Chilpancingo fueron nuestras plazas mejores y en donde tuvimos los grandes apoyos de grandes amigos, tu fuiste uno de ellos, el Profesor Samuel Garrido, Fernando Alonso y en Ing. Manuel Arias de la agencia Carta Blanca en aquel entonces. Esa orquesta se desbarató en 1960 más o menos cuando me vine al CREN de Iguala o era músico o era maestro.
-Cuando me jubilé en 1991 tuve la oportunidad de organizar en México un conjunto versátil pero ya con música electrónica y todo lo demás, pero pronto me di cuenta que allá había mucha competencia y que hay que cargar bafles y otras cosas más que el conjunto necesitaba.
-En 1985 me fui como trompetista con un grupo Folklórico Magisterial de la SEP a Francia en donde estuvimos 3 meses y me di cuenta de la importancia que tenía el llevar nuestro Folklor a otros países en donde era bien aceptado. En esa ocasión dejamos amigos y batallando un poco logramos hacer una segunda gira en el año de 1993 y fuimos a Inglaterra, Francia, Bélgica y Alemania y en el 98 nos tocó estar en el Mundial de Futbol en Francia, después estuvimos 1 mes en Italia. Yo no tengo ballet folklórico sino que logro contactar grupos de alta calidad y armo las giras; tengo mis músicos y nos vamos. Caso concreto en 2001 llevé un Ballet de la Escuela Nacional de Maestros, en 2002 al Ballet de la Escuela Nacional de Educación Física, en 2004 llevé al Macuilxóchitl Xochipilli de la Profra. Orquidea Gessel Figueroa, con nuestra gran amiga estuvimos en Italia; mi más reciente gira fue en el año 2007 en la Republica Checa. Me siento muy a gusto. La organización de Italia IGF (Agrupaciones Internacionales del Folklor) me encargó organizar la Federación Mexicana de Agrupaciones Folklóricas; la IGF tiene federaciones en muchas partes del mundo y ya registramos la mexicana con actas estatutarias ante relaciones exteriores y así he mandado grupos de Yucatán, de Jalapa, de Querétaro, de Iguala, de México y de varios lugares. No tenemos recursos y por lo mismo selecciono calidad. El año pasado mandamos a la Escuela Normal de Saltillo. Por último te digo que hemos hecho grabaciones con canciones de mi tierra, las marchas fúnebres de Tepecoacuilco que tienen un historial legendario, te voy a hacer llegar una copia y tengo más copias para regalar a quien le guste escuchar esta música. Tengo la satisfacción de haber hecho un himno a la Escuela Primaria “Valerio Trujano” y ese es mi historia profesional y musical en la cual sigo vigente.
-Por último, ¿Quiénes componen tu familia?
-Mi esposa, Francisca Ávila González y tenemos 57 años de casados. Tuvimos 4 hijos: Martha Lilia quien fue profesora del CREN, Daniel también fue maestro de normales del DF y actualmente es Ing. en Comunicaciones en Teléfonos, Jorge Eduardo quien es Ing. Mecánico Eléctrico y trabaja en la VW de Alemania y tiene un cargo de directivo a nivel de Latinoamérica y el último Manuel, desafortunadamente falleció de un infarto cerebral, en una gira que hicimos en la República Checa el año antepasado. Fue una situación inesperada: Íbamos caminando en el anden a la media noche para subirnos al tren y de repente pegó un grito muy fuerte, cayó al piso y perdió el conocimiento. Lo tuvimos internado más de dos meses en aquél país extraño, ya en compañía de mi esposa lo canalizaron con la esperanza de que saliera del coma en que se encontraba; pero desafortunadamente no logró superar el infarto y falleció. Recibí en ese país todo el apoyo de la embajada de México, miembros del festival me hicieron fuerte para la hospitalización y ….. fue una desgracia, un trance muy doloroso para toda la familia.
-¿Nietos?
-Nietos tengo 14 y bisnietos ocho con las últimas tres (triates) que nacieron en el DF, de mi nieta, una de las hijas de Martha Lilia.
-Bueno pues la vida te ha dado cosas agradables y desagradables, también te ha brindado muchas satisfacciones, sobre todo con la música. Eres una persona muy apreciada y respetada en Tepecoacuilco, Iguala y Chilpancingo. Has vivido acompañado por el éxito y el amor de tu familia que es muy unida y quienes sufrieron un doloroso momento que los unió más con la pérdida irreparable de tu hijo en la Republica Checa.
-Profesor Manuel Ruiz, agradezco esta entrevista que aceptaste para conocer a un personaje valioso de la hermosa provincia guerrerense llamada Tepecoacuilco de Trujano, tierra de poetas, músicos e historiadores como el maestro Herminio Chávez. Muchas gracias.
.
Puede consultarse en:

jueves, 5 de marzo de 2009

Jesús Samper Ahumada

A continuación trascribimos dos escritos dedicados al profesor universitario, Jesús Samper Ahumada, recientemente fallecido:
.
.
Para Jesús Samper
Herminia C. Foo Kong Dejo.
.
La noticia de tu muerte, tan repentina, tan inesperada cayó como un rayo. Me apostaba a leer en el autobús, aprovechando mi viaje semanal a la ciudad de México cuando Max Arturo me despertó de la rutina con la triste noticia de tu partida, apenas hace algunos días nos habíamos visto, ¡cuándo no! en una sesión más de trabajo académico.
Nos acostumbramos a ciertas personas y creemos que son eternas, como instantáneas en movimiento, cotidianas. Ése era tu caso, Jesús; fuiste un universitario incansable (cómo cuesta pensarte en pasado), viviste entregado a lo que más amabas, la Universidad Autónoma de Guerrero. Actor obligado en las actividades académicas más importantes de nuestra Casa de Estudios, era normal verte siempre con prisa, con el entusiasmo que te provocaba el trabajo universitario. Tu vocación y entrega despertaron siempre mi reconocimiento aún y cuando lunas ha apasionadamente ambos sosteníamos puntos de vista diferentes. Esta mutua pasión por el trabajo universitario nos fue acercando y las diferencias poco a poco dieron paso a las convergencias, al cálido reconocimiento del otro y la otra, a la suma de esfuerzos, al apoyo y la confianza. Me hubiera gustado preguntarte en vida si estabas preparado para este momento, saber más de ti, de tus gustos y penas, de tus pasiones y que tú supieras más de las mías, no se pudo; viviste de prisa, siempre pendiente de muchas cosas a la vez, querías multiplicarte y te faltaba tiempo y vida; así cruzábamos nuestro vértigo por aulas, corredores y auditorios de esta universidad que echará de menos tu palabra lúcida y tu alegría infantil. De esta universidad que está obligada a echar a volar la imaginación y la voluntad para hacer realidad el sueño de una nueva y grande Ciudad Universitaria, a la altura de nuestros universitarios, digna, como cualquier otra del mundo y abierta a los tiempos por venir, el sueño que tenemos algunos universitarios de a pie y que tú ampliamente compartías.
Cómo decirte, amigo mío, que lamentaré tu ausencia, como lamenté la del entrañable Renato por mencionar a un compañero destacado de nuestra institución que hace poco también se nos adelantó. Tu ritmo de trabajo aceleró tu partida -estoy segura y es para los que vivimos al filo del reloj una severa advertencia -lo comentaba con el Dr. Gilberto Garza-, pero dejó escuela para quienes hoy quedan con el compromiso del relevo.
Hemos llegado a una etapa en que los amigos y compañeros se empiezan a ir, es tiempo de valorarnos más en vida, de reflexión; de apretar el paso pero recordando que la pausa es parte de la música y prepararnos nosotros también para cuando debamos emprender el viaje o por lo menos considerarlo en nuestra agenda.
Descansa en paz, Jesús Samper Ahumada (+), compatriota, compañero y amigo. Hasta siempre.
Chilpancingo, Gro. 1 de Marzo de 2009.
.
.
Jesús Samper Ahumada: un universitario íntegro
José Gilberto Garza Grimaldo
.
Son las once de la mañana, llega a mí celular la siguiente noticia: “Acaba de fallecer un gran universitario y amigo: Jesús Samper…Herminia”
Debo de reconocer que me estremecí con tal noticia.
La Universidad Autónoma de Guerrero y los universitarios estamos de luto, ha partido físicamente un extraordinario universitario toda entrega y pundonor: Dr. Jesús Samper Ahumada.
No voy a resaltar en esta ocasión sus dotes extraordinarios de intelectual, ni de sus trabajos de investigación, sino, de su entrega total por sacar adelante a su Universidad.
Me parece que el Dr. Samper, con el respeto que siempre le profesé, fue un auténtico “obrero universitario”. Desde que lo conocí, año de 1981, siempre tuve información de su intensa actividad académica, a tal grado, de que la Doctora Herminia Foo Kong, cuando le llamé para darle las gracias por la información, me dice: “estoy convencida que en gran medida su partida se debe al intenso trabajo que tenía”.
Coincido con ella, y creo que todos sus amigos tendrán la misma opinión.
Extrañaré a mi amigo Jesús Samper Ahumada: no le veré más caminando constantemente por ciudad universitaria de evento a evento académico, de reunión a reunión de trabajo.
Creía en la superación de la Universidad Autónoma de Guerrero: por ella se esforzaba en todo momento. Todos estamos obligados a cristalizar su sueño.
Sus alumnos, amigos, compañeros de trabajo le decimos: Gracias maestro, por su amistad, sencillez, solidaridad, compañerismo.
En mi mente está su rostro alegre y sus palabras que siempre me decía al encontrarnos: ¿Qué tal Gilberto, cómo estás?
Hoy le respondería: Triste y orgulloso de haber sido tu amigo.
Esta tarde del 28 de febrero del 2009, tomando una taza de café, escuché en la radio la siguiente canción de Alberto Cortez, que me ha inflamado el corazón.
Cuando un amigo se va / queda un espacio vacío / que no lo puede llenar / la llegada de otro amigo. / Cuando un amigo se va / queda un tizón encendido / que no se puede apagar / ni con las aguas de un río. / Cuando un amigo se va / una estrella se ha perdido / la que ilumina el lugar / donde hay un niño dormido. / Cuando un amigo se va / se detienen los caminos / se empieza a revelar / el duende manso del vino. / Cuando un amigo se va / galopando su destino / empieza el alma a vibrar, / porque se llena de frío. / Cuando un amigo se va / queda un terreno baldío / que quiere el tiempo llenar / con las piedras del hastío. / Cuando un amigo se va / se queda un árbol caído / que ya no vuelve a brotar / porque el viento lo ha vencido. / Cuando un amigo se va / queda un espacio vacío / que no lo puede llenar / la llegada de otro amigo.
Tus amigos te decimos: ¡Hasta pronto!
.

jueves, 12 de febrero de 2009

Sobre Miguel Ángel Parra Borbón...

Trascribimos cinco escritos dedicados al Maestro Miguel Ángel Parra Borbón: el primero de la autoría de David Cienfuegos Salgado; el segundo de Xitlali Gómez Terán, ambos miembros de la Fundación Académica Guerrerense; el tercer escrito es de la autoría del doctor José Gilberto Garza Grimaldo; el cuarto es de la autoría de Efrén Leyva Acevedo y el quinto de Marcial Rodríguez Saldaña.
Al final se incluye un comentario del Mtro. Miguel Ángel Parra Bedrán.


Adiós a un buen Maestro
.
David Cienfuegos Salgado

.
“Falleció el maestro Parra Borbón”. Eran las siete con dos minutos de la mañana cuando me llegó el mensaje. Sólo atiné a torcer el gesto ante la noticia, que no compartí con mis alumnos de “Teoría de la Argumentación Jurídica”. El Dr. Garza Grimaldo envió el mensaje que desataría tantos recuerdos en mí. Hacía apenas 20 años que estuve en las aulas universitarias escuchando su clase y durmiendo en la última fila del salón. Hace dos décadas tuve el encuentro con quien, a la distancia puedo decir sin ambages, fue un buen maestro: Miguel Ángel Parra Borbón. De pocos puedo predicar tal cualidad; no porque no los hubiera sino porque no me tocaron en suerte.
Recuerdo y guardo la tarjeta en la que Parra Borbón asentó mi calificación del curso de civil que tomé con él, recordatorio de aquella época de los inicios universitarios donde los alumnos guardaban celosamente la nota que acreditaba haber escuchado y comprendido la esencia de la “lex”, aunque con Parra Borbón era ya la “loy” de la que habla Paolo Grossi. Paradójico, el buen maestro nos hizo ver la grandeza de lo que un simple trazo encierra: el valor de un hombre-nombre y lo risible de querer demostrar con una calificación el conocimiento adquirido.
A la distancia me duelo de que el buen maestro no decidiera plasmar en tinta y papel su pensamiento, tal y como lo comenté con Miguel Ángel, su hijo y mi maestro también, una tarde de charla y recuerdos. Hoy, a Miguel Ángel y a Beatriz Guadalupe, juristas ambos, les mando un abrazo fraterno.
Me entristece saber que no podré oírlo, ni podré leerlo. Sin embargo, de Parra Borbón, en mis recuerdos guardo su sonrisa, su alegría contagiosa en una clase plagada de conceptos y definiciones que de larga data han acompañado a los juristas: las obligaciones y los contratos. En sus palabras y en sus gestos estuvo la inquietud por desterrar la ignorancia del derecho, de quienes nos sometíamos a su autorictas, nunca mejor empleada la expresión.
Recuerdo que fue él quien me descubrió dormido en su clase y sin mayores trances me ordenó ponerme de pie y salir a darle una o dos vueltas al edificio de la Facultad de Derecho y luego retornar a seguir oyéndolo. No hubo mayor recriminación. Nunca volví a dormirme en clase, al menos en su clase, a pesar del cansancio que me rendía después del trabajo diario.
Recordarlo me hace también recordar a los compañeros de aquellas épocas, las manos inquietas y los sudores que causaba entrar al examen, de tres en tres, ante la imagen del hombre que lejos de la cotidiana sonrisa mostraba una adustez ominosa, aunque a mitad del examen una cómplice y burlona sonrisa se deslizara ante los desvaríos de sus pupilos que reinventaban y destrozaban las instituciones del derecho civil.
El poeta decía “cómo no haber amado sus grandes ojos fijos” y habrá que confesar que con maestros de su talla “cómo no haber amado el derecho”. Miguel Ángel Parra Borbón, maestro, Usted fue uno de los profesores que dieron sentido a una vida profesional que, aunque empujada por el ejemplo y cariño paterno, carecía de rumbo. Por ello, le agradezco el ejemplo, el tiempo y la palabra.
Paradójicamente, veinte años después, sigo dando vueltas al edificio del Derecho, sigo queriendo entender y dotar de significado a los conceptos de todos los días, sigo su ejemplo. Lamento que la escuela que usted conoció y dejó se pierda poco a poco con los profesores que no alcanzan a seguir sus pasos, de gigante, de hombre sabio, de jurista.
Mi buen maestro, no se cuánto tiempo lo recuerden sus alumnos, no se cuántos homenajes quedaron pendientes. Ahora, desde las aulas de la UNAM, un alumno lo recuerda y un profesor lo despide.
.
Ciudad Universitaria, DF, 12 de febrero de 2009
[Publicado en los diarios Pueblo y El Sol de Chilpancingo, el 13 de febrero de 2009]
.
.
AL MAESTRO Y AMIGO
.
Xitlali Gómez Terán
.
Son realmente lamentables las pérdidas de los verdaderos y grandes hombres, de los que difícilmente se pueden encontrar y de los que actualmente ya muy pocos existen. Portadores de cualidades como la rectitud, inteligencia, carisma, dignidad, honradez, honestidad, valentía y lealtad a nuestro país así como a sus convicciones. De esa talla era mi Maestro Miguel Ángel Parra Borbón, quien aun cuando no fuera mi profesor en las aulas tuve la fortuna enorme de conocer y de adquirir conocimiento a través de su discernimiento cuando le encontraba ya sea en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Guerrero o en el centro de Chilpancingo, donde él acostumbraba tomar café con un grupo de intelectuales sobresalientes.
No tengo palabras para expresar el sentimiento que me causa su ausencia física, pues a pesar de que hace mucho que no le veía, siempre me quedaba la esperanza de regresar a Chilpancingo y poderle encontrar en el café del centro y platicar con él.
De mi Maestro tengo muchísimos recuerdos, entre los que sobresale un detalle maravilloso al asistir junto con su muy distinguida esposa al acto de clausura de mis estudios profesionales y luego departir en una amena comida con él, su esposa y mis padres, que dicho sea de paso fueron las únicas personas que me hicieron el honor de estar conmigo en ese momento tan especial en mi vida.
Tendré grabados en la mente sus consejos hasta el día en que yo también parta de este mundo físico, algunos de los cuales me dieron aliento y siguen haciéndolo en los momentos en los que el hastío y desánimo vienen a mí en este camino fascinante de la profesión.
Apenas supe la noticia inmediatamente busqué entre mis cosas un cuadernito en donde tengo plasmados los pensamientos de todos mis Profesores de aula y de vida, sin demora busqué las líneas que, un veintidós de mayo del año dos mil tres, me escribiera mi querido y recordado Maestro Parra. Leo nuevamente, es como recordar aquél momento en que lo abordé en la rectoría de la casa de estudios de Guerrero y le pedí escribiera algún pensamiento para mí, lo cual aceptó con mucha sencillez, característica de los verdaderos hombres de éxito. Dicha misiva es para mí un gran legado que él me dejara para siempre, su pensamiento me da ahora aún más fuerzas para salir adelante, pues tengo el compromiso de luchar día con día y quizá así algún día consiga llegar a ser lo que él me dijo en esa carta: “Mi muy admirada y querida amiga, Xitlali Gómez Terán, quien tiene temperamento de atalaya, serena y majestuosa, que algún día por su preparación y entusiasmo abarcará conocimiento que sólo los elegidos alcanzan y que por lo pronto como ayer le dije tiene una personalidad física incomparable, moral ejemplar y cariz intelectual. Ojalá me considere como su eterno amigo.”
Concluyo diciendo: Gracias a la vida que me ha dado tanto, me ha dado la oportunidad de conocer gente valiosa, como el Maestro Miguel Ángel Parra Borbón. Esa clase de seres humanos que es difícil encontrar entre tanta gente ordinaria.
[13 de febrero de 2009]
.
.
Adiós a un maestro
.
José Gilberto Garza Grimaldo
.
Para Laura, Andrea, Blanca, Ihovanna, Ana Lucía, Miguel Alejandro, José Miguel y Francisco: nietos y bisnietos de Miguel Ángel Parra Borbón.
.
Guerrero ha perdido a uno de sus mejores ciudadanos y excelso abogado. Generaciones de juristas fueron nutridas con su sabiduría y que hoy sirven a la comunidad empuñando la espada de la justicia que heredaron de su maestro.
Son sus alumnos que en su vida profesional seguirán sembrando la semilla de la disciplina, de la honestidad, de la entrega, de la puntualidad, del amor por el derecho. Es esta forma como se pude recordar y homenajear a quien de su fuente bebieron.
A quienes reclaman el porqué no escribió sus ideas, sus conocimientos, empero, los grandes hombres que han pasado a la historia no escribieron ningún libro, fueron sus alumnos quienes plasmaron las ideas de su maestro.
Puedo señalar que sus ideas siguen vivas en los escritos de David Cienfuegos Salgado, Marcial Rodríguez Saldaña, Ángel Ascencio, Beatriz y Miguel Ángel Parra y otros tantos que escriben porque creen en la justicia y aman al derecho.
Sus sentencias siguen firmes en las que dicta el Magistrado Lorenzo Jáuregui, Raúl Calvo Sánchez y otros estupendos jueces.
En la postulancia, sus argumentaciones jurídicas siguen sólidas en las demandas de Cupertino Herrera Salinas, Alejandro Bernabé, Virginia López y cientos de litigantes que cumplen con ética su profesión.
Su presencia en la docencia sigue firme en Jesús Luna Contreras, José Alfredo Romero Olea, Roberto Rodríguez Saldaña y en la mayor parte de los profesores de la Unidad Académica de Derecho, que también fueron sus alumnos.
En fin, la partida física del maestro Miguel Ángel Parra Borbón, fue eso, simplemente física; sus alumnos, hijos, nietos, esposa, seguirán en el camino que el construyó: el camino del amor y de la amistad.
Que hermosa herencia dejó el maestro Miguel Ángel Parra Borbón a su familia, amigos y alumnos: la sencillez, como todo gran hombre.
Hoy la taza de café tiene un grato aroma: su recuerdo.
Adiós maestro
[13 de febrero de 2009]
.
.
Lic. Miguel Ángel Parra Borbón
.
Efrén Leyva Acevedo
.
Con profunda pena me enteré del sensible fallecimiento de nuestro muy querido maestro y amigo licenciado Miguel Ángel Parra Borbón, a quien recuerdo con mucho cariño desde la etapa en que gobernaba nuestro Estado el Dr. Raymundo Abarca Alarcón, desempeñándose como Director de Tránsito y Transportes en el Estado.
Un hombre formado en la disciplina, incluso recuerdo que a través de algún pariente cercano se dio de alta en el ejército, obteniendo el grado de Teniente Coronel como abogado y así se firmaba desde entonces, recuerdo que combinaba sus funciones en la administración pública con la docencia, donde fue maestro de muchas, muchas generaciones en la Facultad de Derecho de nuestra Universidad.
Siempre ajeno a los conflictos universitarios, pero atento a aportar lo que fuera necesario en la elevación del nivel académico y aportó por su calidad de maestro a nuestra facultad, un prestigio importante a nivel nacional.
En la época del Dr. Abarca, la moda era montar, tener caballos. Construyó un rancho por allá hacia la salida de Petaquillas, en la parte alta de los cerros, llamado “El Chinguirito”, con un caballo que era su consentido, que por alto y hermoso alazán le llamaba el “triciclo”, con su fiel caballerango: Chucho; le gustaba irse a pasar el día entero a su terreno donde sin mayor ostentación disfrutaba de su fértil naturaleza.
Un hombre recto, honesto, que transitó en la administración pública, no solo en puestos administrativos, sino que seguramente por más de 30 años fungió como Magistrado del Tribunal Superior de Justicia donde se jubiló hace algunos años, y de igual manera concluyó, hasta hace poco, su labor en la docencia universitaria.
Hoy lo recuerdo con mucho respeto, como mi maestro, como mi amigo, como el hombre que transitó dando un ejemplo a sus hijos Bety, Miguel Ángel y Blanquita; qué mejor herencia de un padre a sus hijos que el ejemplo de la rectitud, la honestidad y la responsabilidad. A ellos, igual que a doña Blanquita, su señora esposa, deseo que reciban la sinceridad de mis palabras, mi solidaridad en este momento tan difícil y mis oraciones por el eterno descanso del Lic. Parra Borbón, esperando que Dios los conforte en tan profundo dolor.
[Publicado en Diario de Guerrero, el 16 de febrero de 2009]
.
.
Miguel Angel Parra Borbón
.
Marcial Rodríguez Saldaña
.
El pasado jueves doce de febrero del 2009 falleció en Chilpancingo, el maestro Miguel Angel Parra Borbón; su entrega a la docencia, sus arraigadas convicciones universitarias, su pasión por el derecho, su intachable labor en el servicio público y su generosa amistad, bien merecen reconocimiento público.
1. Conocí al licenciado Miguel Angel Parra Borbón a fines de la década de los años ochenta cuando la Universidad Autónoma de Guerrero, era asediada por el gobierno estatal encabezado por Rubén Figueroa Figueroa, quien amenazaba con reformar su ley orgánica para despojarla de su autonomía y suspenderle el subsidio; se pretendía en los hechos desaparecer a la UAG como la caja de resonancia de la conciencia social de los guerrerenses; en la descubierta de las manifestaciones de la lucha por la defensa de la UAG, caminaba junto con la mayoría de profesores de la escuela de Derecho de la UAG el maestro Parra Borbón.
2. En sus conversaciones, el maestro Parra Borbón siempre hablaba con gran entusiasmo y honor de su paso en sus primeros años de estudiante de leyes por la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo, que como sabemos tiene su antecedente en el Colegio de San Nicolás en donde Miguel Hidalgo fue rector y maestro de su alumno José María Morelos y Pavón; ahí Parra Borbón recibió sus primeros cursos de derecho y arraigó sus profundas convicciones y amor la universidad pública, para luego continuar y concluir su carrera de abogado bajo la enseñanza de los ilustres maestros de la facultad de derecho de la UNAM, entre ellos su director de tesis el constituyente de 1917 Paulino Machorro Narváez.
3. El maestro Miguel Angel Parra Borbón, siempre fue un gran universitario que defendió con fervor, entrega y pasión a su Alma Mater, su encomienda como docente en la facultad de derecho del la UAG, en donde formó muchas generaciones durante mas de tres décadas, la cumplió con inusitada devoción, sus cátedras de derecho civil comenzaban siempre a las siete de la mañana, eran de la mayor profundidad en la teoría del derecho, acompañadas de ejemplos y anécdotas para el mejor entendimiento y comprensión de sus estudiantes, por ello, fue un destacado profesor universitario.
4. El licenciado Miguel Angel Parra Borbón, era un apasionado del derecho por lo que poseía una vasta cultura jurídica; aun cuando su especialidad era el derecho civil que lo remitía necesariamente al conocimiento de la tradición jurídica romano-germánica-canónica–francesa y española, su formación como jurista era muy completa, ya que dominaba la teoría del estado, la filosofía jurídica y las demás ramas del derecho; sus conocimientos los extendía a otras disciplinas del saber como la historia, la sociología y la filosofía.
5. Las cualidades como un notable abogado del maestro Miguel Angel Parra Borbón, le fueron reconocidas al ser designado en diversas ocasiones como magistrado del Tribunal Superior de Justicia del Estado, en donde desplegó sus virtudes de jurista en cada una de las sentencias en las cuales le correspondió impartir justicia, decidir en una controversia a quien le asistía el derecho, de ahí que en su labor jurisdiccional le tocó mediante sus razonamientos jurídicos formar e ilustrar a muchas generaciones de jueces en Guerrero.
6. En la Universidad Autónoma de Guerrero, además de su encomiable labor como maestro, el licenciado Miguel Ángel Parra Borbón desempeño diversos encargos, entre ellos el de Director de Servicios Escolares, en donde promovió múltiples iniciativas para resolver problemas de sus estudiantes y egresados; cuando tuvo que elegir entre el servicio público y sus responsabilidades en la UAG, siempre decidió por su Alma Mater; era un destacado orador, sus discursos eran siempre vehementes y elocuentes; en una ocasión en su calidad de consejero universitario, cuando el rector en turno le negó formular una pregunta a un interlocutor dijo ¡entonces yo mismo me hago la pregunta y yo mismo la contesto¡
7. Su afición por la cultura universal, llevó al licenciado Miguel Angel Parra Borbón, a cumplir un deseo anhelado por años, viajar a Europa, el cual cumplió junto a su esposa doña Banquita Bedrán en el verano de 1996; conoció España, ahí se reencontró con una parte del origen de la cultura mestiza; visitó Italia en donde recordó al imperio romano que legó la sistematización del derecho, recorrió el vaticano y la ciudad embellecida por Miguel Angel y Bernini; luego caminó por París de quien decía que era como una mujer hermosa, visitó la tumba de Napoleón a quien admiraba no solo por su genio militar sino por haber creado el Código Civil, conoció sus museos el Louvre, el Orsay, caminó por los barrios latino, Pigale, por el Sagrado Corazón, la catedral Notre Dame, Versalles y todo cuanto el tiempo le permitió para admirar la ciudad luz, de la cual quedó inmensamente fascinado.
8. Para quienes tuvimos el privilegio y la distinción de conocer al licenciado Miguel Angel Parra Borbón, está viva en nuestra memoria la presencia de un gran hombre, de un ciudadano humanista, de un padre ejemplar que formó en las mejores costumbres a sus hijos Beatriz, Miguel Angel y Blanquita, de un esposo responsable, un ilustre jurista, un notable maestro y un noble amigo, quien deja como mejor testimonio su deber cumplido con creces en la vida.
[Publicado en El Sur, 19 de febrero de 2009]
.
.
Comentario de Miguel Ángel Parra Bedrán:
.
Con profunda emoción he leido los escritos que amablemente han publicado en honor a la vida de mi señor padre.
No tengo, al menos, por ahora, palabras para agredecerles ese bello sentimiento hacia él. La prosa que todos ustedes expresan delata el enorme cariño que sentían por quien dedico su vida por ser un buen hombre de familia, padre amoroso, esposo fiel, profesionista comprometido con las causas más justas, amante del derecho y amigo incondicional.
Los cientos o quizá miles de abrazos de condolencias que hemos recibido nos llenan de orgullo y satisfacción y demuestran lo que en vida se cosecha. Hoy y siempre, estoy seguro, vivirá en nuestros corazones y su espíritu rondará donde haya una causa justa que defender, su clarividencia hará que quienes lo amamos tengamos también la ludicez para estar al lado de quien lo merece y luchemos en contra de las causas no justas.
De todos ustedes mi padre siempre expresó su alta calidad académica, estaba cierto que su triunfo estaba asegurado, los veía con orgullo sabedor de que sólo contribuyo un poquito con su formación académica, en alguna ocasión recuerdo que me dijo que en pocos años,ustedes habrían de darle muchas satisfacciones al Estado de Guerrero, esa profesía está cumplida, no se equivocó.
Vaya pues un agradecimiento a sus expresiones de cariño y reciban un abrazo afectuoso, de parte mia y de la de Miguel Parra Borbón quien seguramente desde las estrellas nos está mirando con esos ojos apacibles y tiernos que fueron reflejo de su alma noble.
Gracias.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Sobre Othón Salazar Ramírez

Foto de Andrés Garay, Archivo Proceso, tomada de:
.
.
El maestro Othón, el paradigma
Rodrigo Huerta Pegueros
.
Othón Salazar Ramírez fue un maestro en toda la extensión de la palabra. Quien tuvo la oportunidad de conocerlo o tan solo conversar con él personalmente, pudo darse cuenta de inmediato que el maestro tenía vocación, tenía claridad en cada palabra que pronunciaba, en conversaciones privadas o en la tribuna, frente a las masas, a las muchedumbres, ante los letrados y los no iletrados.
Todos comprendían lo que el maestro quería decir y cuál era el mensaje que quería trasmitir. No tuvo confusiones en cuanto a la ideología que lo llevó a luchar por mejorar las condiciones de los trabajadores de la educación y fue el primero y único en el país que se enfrentó, en la época mas cruenta del autoritarismo priísta a los líderes magisteriales y a las autoridades federales de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Su afán reivindicativo lo llevó a sufrir el más cruel de los castigos que maestro alguno haya tenido en la historia del México pos revolucionario: ser proscrito para impartir clases en el territorio nacional. Ese castigo nunca se le levantó y murió sin haber adquirido ninguno de los beneficios por los que luchó toda su vida. Vivía de la solidaridad social y murió como vino al mundo.
A los 84 años de vida, el maestro Othón, como solía llamarlo la mayoría de la gente, el primer presidente municipal comunista de México, de su natal Alcoazauca, Guerrero, bien podría haber pasado como un vicario de Cristo. Hablaba, casi siempre, en voz baja y con tono pausado. Las palabras que pronunciaba tenían una ilación que llevaba al interlocutor a ponerle toda la atención requerida pues desembocaba en ideas que retrataban lo que acontecía aquí, allá y acullá. No cansaba escucharlo en pláticas de café o en entrevistas periodísticas, mucho menos cuando se trepaba a una tribuna y evocaba las vicisitudes de los mexicanos de ayer y de hoy y proyectaba su visión hacia el futuro. Por ello, nunca dejaba de arengar para que los jóvenes estudiaran, se prepararan mejor y pudieran forjar un mejor porvenir para nuestro país.
Mucha tinta ha corrido desde que el maestro Othón murió. Propios y extraños acudieron a darle el último adiós en la montaña roja, como él bautizó a su región, la más de pauperizada de Guerrero. Mucho bien le hubiera hecho si el reconocimiento póstumo se lo hubiesen hecho en vida. Algo hubiera curado el corazón lastimado por tantas traiciones, olvidos y desprecios que le profirieron, no solo los dirigentes magisteriales institucionales (SNTE) sino los compañeros de lides políticas de antaño y de ahora.
Aquellos con los que compartió un breve camino en la construcción del ahora Partido de la Revolución Democrática (PRD) no le perdonaron que los hubiese abandonado y mucho menos que los hubiera criticado como solo él sabía hacerlo. Sus palabras contra el desvío ideológico y político del PRD nunca fueron aceptadas y mucho menos consideradas como una autocrítica. Lo consideraron, como en los mejores tiempos estalinianos, un menchevique. Murió siendo comunista pero enarbolando siempre los nobles ideales de la Revolución Mexicana, pues siempre lo supo y así lo dijo una y otra vez, que sin el triunfo de la revolución contra la dictadura porfirista, nunca hubiese tenido la oportunidad de ingresar a estudiar, no solo la instrucción primaria, mucho menos a la normal rural o la escuela nacional preparatoria. Por ello le tenía un gran respeto y admiración al general Lázaro Cárdenas del Río.
Cuando se tuvo la oportunidad de conversar largamente con un hombre como lo fue el maestro Othón, se puede uno sentir satisfecho de haber obtenido en poco tiempo un mar de conocimientos y de la historia reciente. De tener una visión diferente de lo que es este México nuestro y de lo que significan sus instituciones. Evaluar en su exacta dimensión las luchas libertarias que se libraron en el territorio nacional y en particular en el estado de Guerrero. No fue proclive a la guerrilla pero sabía que era producto de las desigualdades sociales. Combatía toda clase de opresión y de barbarie y propugnaba siempre por el amor al prójimo y a la patria. Era, fue, un mexicano bien nacido y por lo mismo, querido y admirado.
El maestro Othón Salazar Ramírez hizo historia en México al lograr constituir la organización de maestros mas combativa e importante que se haya conocido hasta ahora. Lo hizo por su vocación social natural y los conocimientos que adquirió en los círculos de estudios de aquella época. Combinó magistralmente los objetivos de la revolución mexicana con las tesis marxistas-leninistas. Sabía que a los revolucionarios mexicanos les había faltado complementar la lucha librada contra el militarismo y la dictadura porfirista con la elaboración de un proyecto nacional que fuese alternativa viable al programa vigente.
No una sino en varias ocasiones, en entrevista con el maestro Othón, sostuvo que su mayor ilusión era ver a México como una patria generosa que aliviara el dolor y el sufrimiento de miles, de millones de mexicanos que nada tienen y que solo sobreviven en este modelo de capitalismo salvaje.
Como maestro, como normalista, como líder, como orador, Othón Salazar Ramírez siempre tuvo la mirada puesta en lo que a la patria le convenía más y no en lo que a los grupos o individuos les parecía mejor. Este modelo de liderazgo está lejos de ser alcanzado por quienes hoy enarbolan las banderas del magisterio guerrerense y que en forma equivocada utilizan métodos violentos para alcanzar sus objetivos.
A estos nuevos redentores de la patria chica bien les haría abrevar en la historia y en la acción del Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM) y sobre todo, acuñar las expresiones del maestro Othón, quien sin dejar de realizar movilizaciones de protesta e inaugurar los ‘plantones’ frente a la SEP en la ciudad de México, nunca instó a realizar actos de violencia que solo provocarían mas represión y mayor derramamiento de sangre inocente.
Quienes fueron a darle el último adiós y quienes se han comprometido a llevar a cabo actos de homenaje al líder magisterial mas importante en la historia de México, no deben solo utilizar el foro para darle rienda suelta a su protagonismo personal o de grupo, sino levantar las banderas mas nobles del magisterio y luchar por estas. Ese sería el mejor homenaje que se pudiera hacer al maestro recién fallecido.
Hoy no hace falta que ningún gobierno le vaya a querer otorgar presea alguna o quiera darle a sus congéneres algún tipo de ayuda económica. Tampoco sería conveniente que después de su muerte se le reivindicara como profesor pues sería un insulto a su memoria. Lo que hace falta es reconocer al maestro por lo que hizo en vida. Editar sus memorias. Recopilar sus escritos publicados en diversos medios impresos en el estado como en la ciudad de México. Difundir su vocación de servicio social y de defensa de los intereses de la educación pública en el país. Ponerle a escuelas normales rurales su nombre, erigirle un monumento y reposar sus restos en la rotonda de los hombres ilustres de Guerrero.
Esa sería la mejor forma de poder recordarle y homenajearle. Hoy que en el país hacen falta paradigmas, hagamos a un lado egoísmos trasnochados y démosle el valor que el maestro Othón Salazar Ramírez tuvo para enfrentar los obstáculos que se pusieron de frente para que, desde su lejana natal Alcoazauca en Guerrero, llegara a la ciudad de México y provocar una revolución dentro de un sector de ilustrados como son los maestros y convertirse en su líder único e indiscutible hasta el último día de su existencia.
Cómo olvidar aquellas palabras pronunciadas por el maestro Othón Salazar frente a los maestros en huelga y en ‘plantón’ frente a la SEP, cuando anunció la victoria de su movimiento frente al sindicalismo oficial.
‘Compañeros –declaró Othón Salazar– hemos obtenido una victoria. Sabemos que es insuficiente pero nuestro triunfo es mas que materialismo monetario. Hemos dado el tiro de gracia a W. Sánchez y demás dirigente del SNTE. Nuestra unidad es un ejemplo para todos los mexicanos que se vean traicionados y vendidos por líderes venales’.
Y al igual que hace unos días en Chilpancingo, los maestros del MRM organizaron una manifestación ‘para agradecer al pueblo de México el apoyo brindado al movimiento’. Asistieron a esa marcha –según estimaciones oficiales– más de 40 mil personas, cosa nunca antes vista en la ciudad de México.
La diferencia entre las movilizaciones de entonces a las de los maestros ahora, es que no afectaban a terceros ni agredían a persona alguna. Siempre hay una pequeña diferencia en los movimientos sociales. La violencia, hay que admitirlo, nunca se hizo presente en la lucha magisterial que encabezó el MRM del maestro Othón.
Ese es un ejemplo a seguir. Es su legado para las generaciones de hoy y del futuro.
observar@gmail.com
.
Publicado en La Jornada Guerrero (11-dic-2008):
.
.
Othón Salazar Ramírez.
Ramón Sosamontes H.
.
Espero me permitan este artículo-carta. Le fallé a Othón Salazar, no me quedé en 1979 a seguir su lucha en La Montaña, como me lo había pedido, ese dolor lo llevaré siempre.
“TODO SE HA CONSUMADO…TUS PASOS SIGO.” Así dice en el arco de la entrada del panteón de Alcozauca, que está sobre una pirámide, así dicen. Ahí entro el ataúd de Othón Salazar cargado desde el Palacio Municipal por sus amigos, sus seguidores, entre
ellos Luciano López, Luis Ramos, Ramón Villanueva, Juan Bernardo Corona, algunos de los que ayudaron a construir la Montaña Roja.
Con Othón muere parte de uno, y siento en lo personal que debí haberme quedado a seguir su lucha, a unir a los pueblos que ahora están divididos por luchas mezquinas, el confiaba en mí y le fallé.
Haciendo una primera parada en la iglesia donde el sacerdote habló le reconoció sus méritos en la lucha por los indígenas. Ahí las banderas de la hoz y el martillo, junto al altar de Jesucristo y la Virgen de Guadalupe. Las entonaciones de la Internacional y la Canción al partido Comunista, que cantaban Anthar López y Margarita Cruz; Margarita y Eugenia León, con su grupo Víctor Jara.
Dos noches velándole. En el pasillo del Palacio que gobernó, desde Abel Salazar como primer alcalde del Partido Comunista en México, después Antonio Suárez y otros. Lo recibieron las bandas de música que los pueblos le llevaron para que toda la noche y madrugada estuvieran tocando los acordes mortuorios de los indígenas mixtecos, nahuales, tlapanecos. Indios que viajaron horas a pie para llegar al velorio llevando flores cortadas en el campo, sus veladoras al pie del ataúd, antes pedían permiso, daban sus respetos a Edita Bazán, su viuda, a sus hijos Ninel, Julio e Ignacio. A sus hermanos Socorro, Carmen, Caritino.
Zeferino Torreblanca gobernador del Estado asistió al velorio. Ahí Leoncio Domínguez, Carlos Reyes, Víctor Ureiro. Leoncio, procurador de los comunistas en Guerrero.
En Tlapa murió a las 19:15 horas del jueves 4, al otro día en la catedral donde el pueblo le rindió homenaje y en el zócalo desde donde con su palabra ayudó a los indígenas y a los maestros, se hizo un mitin con cuerpo presente, hablaron Lorenzo Castro y Roberto Cabrera, Humberto Villavicencio, fundadores del CNTE en la montaña, Lelilta Villavicencio y Hermelindo Alatorre, los maestros que abrieron sus puertas para que en 1979 pudiéramos fundar el PCM, cuando nos la cerraban, cuando organizamos el Consejo de los Pueblos indígenas, la candidatura a diputado federal por el V distrito y el PCM y después las elecciones extraordinarias donde fui candidato. Desde ahí nació la Montaña Roja.
También sus hijos Luis, Rubén, Guillermo estuvieron para despedir a su padre, años antes murió el hijo mayor Othón, quien nació con problemas visuales.
“Muero triste, no pude dejarles a mis hijos, a Edita, el sustento económico para que no sufrieran”. Edita le dijo: “No te apures, nosotros sabemos ser pobres, no nos faltará”. Murió en el hombro de su compañera, pudo despedirse con los ojos que lanzaron sus últimas lágrimas. Hombre al que siempre le dolió el no haber atendido más a sus hijos, así me lo confió. Al que le gustaban los tríos, los Panchos, y la canción Flor Silvestre, Por los Caminos del Sur.
El gran orador calló, el organizador ya no pudo completar la refundación del Partido Comunista Mexicano. La izquierda del PRD no le dio el espacio que requería un dirigente histórico, como tampoco se lo han dado a Arnoldo Martínez Verdugo, Gerardo Unzueta, Marcos Leonel Posadas, Rafael Jacobo. Mezquindad en un PRD que usufructúa el registro ganado por ellos, y a los que ahora simplemente ignoran.
Me duele escribirlo, pero no se vale que tengamos que ver a hombres como Othon andar mendingando ayudas pare el sustento de su familia. Nuestros viejos que aún tienen mucho que dar son olvidados, Othón fue uno de ellos. Que gracias a sus amigos podía salir adelante.
Con Othón muere una parte de mí, antes se fueron José Zamarripa, Gilberto Rincón Gallardo, Valentín Campa, Jaime Perches, Mario Orozco Rivera, Eduardo Montes y Jorge Díaz, El Tobi, con cada uno se van terminado las etapas de una vida.
.
Publicado en EL Sol de Chilpancingo (11-dic-2008):

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Othón Salazar Ramírez

Othón, tigre de muchas rayas
Hermann Bellinghausen

Luchador social de larga vida y aliento sostenido, Othón Salazar pasó por numerosas aulas, tribunas, trincheras, carreteras, lo mismo que veredas. Se le recuerda más por unas que por otras, pero estuvo en todas.
Expulsado del magisterio oficial después del gran movimiento de los años 50, ni el más horrendo de sus charros enemigos (o enemigas) pudo evitar que Othón fuera maestro, y de los mejores, hasta el último día de su vida.
Ahora que ha muerto, se menciona más su derrota (digna, pero lamentable: la revuelta de los maestros), que su gran victoria: fundar ese fenómeno histórico de los pueblos indígenas que hacia 1980 fue llamado la Montaña Roja.
Aquella transformación política y mental en el corazón más pobre de la mixteca guerrerense comenzó en su natal Alcozauca, en 1979-1980, cuando animado por él, el Partido Comunista Mexicano ganó la alcaldía en esa remota región del olvido. Fue el primer lugar del país gobernado legalmente por la izquierda, y lo seguiría siendo bajo las sucesivas siglas del poscomunismo: PSUM, PMS y PRD, al cual renunciaría hace ya 10 años, guiado por su noción revolucionaria y su integridad, quizá no a prueba de errores, pero impermeable a cualquier corrupción o reblandecimiento.
El “contagio” de la Alcozauca “roja” fue considerable. Pronto Metlatónoc y otros vecinos municipios mixtecos, tlapanecos y nahuas de la Montaña vencerían la aparente inmanencia del PRI, y dos décadas antes que la capital del país demostrarían que se puede.
Experiencias como la Policía Comunitaria, hoy tan importante, no se explicarían sin el establecimiento de gobiernos populares en aquellas partes dominadas siempre por caciques criminales y el racismo de unos cuantos.
Tierra seca y difícil, fértil para guerrillas, y también por desgracia para el narco en sus escalones más bajos (esos tristes cultivos de amapola y mariguana, que hacen chivos expiatorios de indígenas que luego ni saben para qué sirve la “goma” que producen y transportan y los conduce a la cárcel o la muerte).
En los años 80 algo sucedió en Alcozauca. Othón Salazar inspiró la recuperación de tierras, derechos y cultura contra todo pronóstico. Aquella Mixteca parecía condenada a esfumarse: su lengua, su agricultura, su vida comunal. Ya entonces expulsaba migrantes.
Una noche de esos años en los que tuve la fortuna de acompañar un poco a los alcozauquenses en la que aún parecía una lucha solitaria, Othón, muchas otras personas y yo estuvimos a punto de morir juntos como en El puente de San Luis Rey. Era una noche fea, lluviosa, cerrada de niebla. Regresábamos de alguna comunidad apartada en un camioncito cargado con pasajeros, la mayoría indígenas.
Si mal no recuerdo, Othón era presidente municipal por segunda ocasión. Mientras descendíamos la serranía, a nuestra derecha, metros abajo, corría un río loco y caudaloso. En una curva, el carro, conducido por su sobrino, se salió del estrecho camino y quedó colgando varios metros arriba del torrente que no veíamos, sólo escuchábamos. Comenzamos a balancearnos, en uno de esos momentos en que hasta respirar es peligroso.
Othón, quien viajaba en la cabina, llamó a la calma y organizó la evacuación de la camioneta mediante un delicado proceso de pesos y medidas, con serenidad y liderazgo, por así decir. “Que no panda el cúnico”, citó al Chapulín Colorado. Primero saltaron los pasajeros de la caja, pero no todos, pues nos hubiera desbalanceado y el carro habría caído de trompa. Uno por uno, los apiñados pasajeros de la cabina deslizamos las nalgas sobre los asientos.
Al aire teníamos la llanta delantera derecha. La trasera vacilaba entre la tierra del borde, que se desmoronaba, y las raíces de un árbol torcido. Pocas veces he sentido mayor alivio de poner los pies en la tierra.
Entre todos, gente del campo con recursos para situaciones desesperadas, se las arreglaron para devolver el vehículo al camino. Luego, mientras bajábamos a la cabecera de Alcozauca, patinando sobre el lodo, Othón dijo de pronto:
–Aquí venimos, juntos, camino a casa. ¿A poco no es la mejor noche del mundo?
Los demás traíamos atravesado el espanto todavía, pero Othón estaba contento, nada más. Para él era una raya más en el lomo del tigre. Nunca fue de los que mueren fácilmente
.
Nota tomada del periódico La Jornada: